Cómo neutralizar la sal en los alimentos

No puedes neutralizar la sal en la comida a nivel químico, pero hay muchas formas de remediar los alimentos muy salados, para que cada bocado no sea un atentado a tu paladar. La mejor solución a tu crisis de condimentos depende de los alimentos que estás preparando y los ingredientes que tienes a mano. Disfrazando el error con otros sabores fundamentales, y creando un equilibrio con el resto de los sabores en la mesa, puedes evitar que la comida quede sobresazonada, así como el tiempo y el dinero que invertiste haciéndolo.

Comida al doble, sal a la mitad

La forma más eficaz de mejorar la comida muy salada es doblar la receta, pero omitir la sal en el segundo lote. Añadir alimentos sin sal extiende la sal, reduciendo sus concentraciones. Un aumento en el volumen total distribuye la sal a través de el doble de alimentos, aislando efectivamente la cantidad de sal en cada porción por la mitad. En algunos casos, puedes aumentar el volumen de un ingrediente en lugar de duplicar toda la receta. Puedes mejorar una sopa demasiado salada añadiendo un caldo sin sal o agua. Añadir carne o verduras también disminuye la intensidad de la sal en la sopa.

Engaña tu lengua con grasa

La grasa equilibra eficazmente el sabor de los alimentos demasiado salados recubriendo las papilas gustativas, lo que impide que tu lengua los sienta. Si el plato demasiado salado ya contiene lácteos, agrega más del ingrediente a base de leche. Por ejemplo, si tienes una sopa de queso y brócoli (broccoli) muy salada, añade más leche o crema. Para los alimentos a los que no puedes agregar productos lácteos, como la barbacoa de frote seco, una salsa a base de leche o guarnición puede disminuir el sabor salado, si la salinidad es mínima. Por ejemplo, sirve la ensalada de papas (potato) cremosas con las costillas saladas. A medida que alternas entre bocado y bocado de ensalada de papa y costillas, la crema agria en el plato de acompañamiento minimizará el masaje en seco demasiado salado de tu plato principal.

Soluciones saladas y dulces

Una pequeña cantidad de compensación de azúcar por sal esencialmente distrae tus papilas gustativas. Si tu lengua detecta la sal y el azúcar, tus papilas gustativas tienen que dividir su atención, por así decirlo, lo que te hace menos consciente de la sal. Añade una pizca de azúcar a la vez para evitar endulzar en exceso el plato. Incorpora el azúcar a fondo, a continuación, prueba la comida para ver si los sabores tienen un mejor equilibrio. El azúcar es el ingrediente más versátil para inhibir la sal. Esto puede ayudar reducir el exceso de sal en sopas, salsas, aliños secos y mezclas de condimentos, así como alimentos preparados, tales como puré de papas y productos horneados.

Añade un poco de ácido

Como el azúcar, el ácido distrae tu paladar del sabor de la sal en los alimentos. El ácido cítrico y el vinagre son ácidos de cocción comunes que están a tu disposición en la mayoría de las cocinas. Incorpora el ácido directamente en la comida sazonada, si se adapta al plato. Por ejemplo, si tu salsa de barbacoa se sobresala, mezcla un poco de vinagre de sidra de manzana en la salsa para someter a la salinidad. Alternativamente, rocía la comida con un ácido mientras cocinas o adornas la comida con un ingrediente ácido antes de servir el plato. Por ejemplo, para equilibrar el frote en seco que es demasiado salado, rocía la carne sazonada con jugo de naranja mientras se cocina. Para disminuir el sabor de la sal en exceso del pescado sazonado, exprime limón fresco en el pescado antes de comerlo.

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Escrito por lamar grey | Traducido por enrique alejandro bolaños flores