Neuropatía diabética

La diabetes, una enfermedad que afecta a 1 de cada 10 estadounidenses adultos, se caracteriza por una serie de anomalías metabólicas, el más prominente de los cuales es la hiperglucemia, o alta glucosa en sangre. La acumulación de glucosa y sus derivados en los tejidos es en gran parte responsable de los efectos adversos para la salud asociados con la diabetes, como enfermedades del corazón, ceguera e insuficiencia renal. La neuropatía diabética (diabetic neuropathy), el resultado de una lesión del nervio debido a la hiperglucemia, afecta a más del 50 por ciento de las personas con diabetes y es responsable de hasta 3/4 de las amputaciones no traumáticas realizadas en los Estados Unidos.

Daño por diabetes

La diabetes puede dañar alguno de los nervios del cuerpo, incluidos los responsables de la sensación, el movimiento y el control de sus funciones corporales. El tipo más común de neuropatía diabética, que representa casi el 80 por ciento de los casos de neuropatía diabética, es la participación de los nervios sensoriales en las extremidades, según un examen en mayo de 2012 “Translational Research". Esta neuropatía sensoriomotora comienza en los pies y las manos y avanza en la forma de "media-guante" para involucrar a partes cada vez mayores de tus extremidades. Este patrón de lesión nerviosa conduce a la pérdida de la vibración, el dolor y la sensación de temperatura y deja a las personas en riesgo de lesión.

Riesgo de neuropatía y amputación

Las amputaciones de las extremidades inferiores, debido a las úlceras del pie, son algunas de las complicaciones más devastadoras de la diabetes, y la neuropatía diabética es un factor de riesgo para estas úlceras. El cuidado escrupuloso de los pies puede reducir el riesgo de úlceras y amputaciones en personas con diabetes. Aunque tu médico puede determinar el grado de daño en los nervios de los pies y brindar atención a estos problemas en el pie cuando ocurren, depende de ti tomar medidas para ayudar a prevenir esta temida complicación.

Protégete tú mismo

Las personas con diabetes deben revisar sus pies todos los días buscando daños, grietas, piel seca, enrojecimiento, callos u otros signos de lesión o desgaste irregular y reportar cualquier anomalía a sus médicos. Usa zapatos que te queden bien. Algunas personas se benefician de calzado hecho a la medida, pero los zapatos, incluso los especialmente diseñados se pueden romper en forma gradual cuando son nuevos. Gira los calcetines al revés, para que las costuras no rocen los dedos o compra calcetines sin costura. No camines descalzo, incluso en interiores. Evita los zapatos abiertos, sandalias y chanclas, que no protegen tus pies. Si no te sientes cómodo cortando tus uñas de los pies, considera visitar a un podólogo o pedicura calificada para hacer el trabajo. No apliques ungüentos, peróxido de hidrógeno, hamamelis o antisépticos a tus pies, sin consultar primero al médico. Para evitar quemaduras, prueba el agua del baño con tu codo -- las manos de una persona diabética suelen ser insensibles a la temperatura -- antes de meterte a la bañera.

Guarda contra caídas

Además de mantener la sensación normal en tus extremidades, los nervios sanos son esenciales para el músculo y la integridad de la coyuntura. El entumecimiento, la deformación y la debilidad del pie y el tobillo resultantes de la neuropatía diabética, hacen que sea difícil determinar cuando los pies están bien colocados y aumenta el riesgo de caídas. Mientras que la neuropatía sensorio-motora es la manifestación más común de neuropatía diabética, los nervios autonómicos, los que controlan tu presión arterial, el pulso y el diámetro de los vasos sanguíneos, también pueden ser dañados por la diabetes. Por lo tanto, las personas con diabetes pueden experimentar mareos cuando se levantan de una silla o cama. Los medicamentos utilizados para tratar la presión arterial alta, que es común en la diabetes, pueden contribuir a un mareo. Las personas con diabetes deben levantarse lentamente y ponerse de pie junto a la silla o en la cama antes de irse. Si sientes mareos severos o persistentes al levantarse o si tienen problemas para mantener el equilibrio, el médico puede recomendar un andador o un bastón para evitar que caigas.

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Escrito por stephen christensen | Traducido por verónica sánchez fang