¿Necesitamos vitamina C cuando estamos enfermos?

La vitamina C es un micronutriente soluble en agua que requiere una continua sustitución, ya que el cuerpo no la fabrica ni la almacena. Cualquier cantidad de vitamina C no utilizada se elimina. Se dice que la vitamina C previene los resfriados y los virus, pero los estudios para probar esta teoría han producido resultados contradictorios. La vitamina es un potente antioxidante y es necesaria para muchas funciones críticas del cuerpo, reparación y cicatrización de heridas.

Aterosclerosis e hipertensión

El Linus Pauling Institute probó la vitamina C en los pacientes cardíacos con deterioro de la vasodilatación, la relajación y la expansión de los vasos sanguíneos. La vasoconstricción es un factor de alto riesgo para la aterosclerosis y la enfermedad cardíaca. Los suplementos orales de vitamina C mejoraron la función de los vasos sanguíneos de los pacientes, en algunos casos, volviendo la función a la normalidad. Las pruebas en pacientes con presión arterial alta muestran que grandes dosis de vitamina C, hasta 2.000 mg por dosis, reducen la presión arterial de manera significativa. Los casos de pre-hipertensión se estabilizaron y mejoraron por las altas dosis de vitamina C y la presión arterial volvió a los valores normales. Los estudios continúan con el fin de comprender mejor el efecto de la vitamina C en la salud del corazón. Pero el Linus Pauling Institute recomienda que los pacientes con factores de riesgo de la aterosclerosis reciban la vitamina C como parte de su tratamiento.

Resfríos

La vitamina C puede reducir un resfrío. El Centro Médico de la Universidad de Maryland, dice que grandes dosis de esta vitamina pueden reducir la cantidad de tiempo que sufres de un resfriado. Las megadosis parecen más eficaces para los enfermos con deficiencia de vitamina C o los tienen bajos niveles de la misma en sus sistemas. De acuerdo con el Centro Médico, la evidencia de que la vitamina C previene los resfriados todavía no es definitiva.

Cáncer

Las investigaciones realizadas por los científicos del NIH entregaron resultados prometedores cuando se utilizaron grandes dosis de vitamina C como un tratamiento para el cáncer. Se inyecta la vitamina, no por vía oral, previniendo la difusión de la vitamina C en todo el cuerpo y orientándola al área de un tumor. La vitamina produce peróxido de hidrógeno, que inunda el área y mata a las células cancerosas. Las altas concentraciones requeridas son sólo posibles utilizando inyecciones; las dosis orales no producen el mismo efecto. Los ensayos clínicos están en marcha para determinar si la vitamina C puede ser utilizada como un tratamiento para reducir o eliminar los tumores en algunos tipos de cáncer.

Dosis diaria

Puedes no estar recibiendo suficiente vitamina C para darte cuenta de todos sus beneficios para la salud, especialmente cuando estás enfermo. El Linus Pauling Institute recomienda al menos 400 mg por día para adultos, mucho mayor que la cantidad diaria recomendada de 90 mg para los hombres y 75 mg para las mujeres. El Dr. Balz Frei, director del instituto, dice que 400 mg produce los máximos niveles de vitamina C en los tejidos, la sangre y las células. Las personas enfermas pueden experimentar mala absorción de vitaminas y de hecho necesitan más C, entre 500 a 1.000 mg o más, para saturar el cuerpo con los antioxidantes de la vitamina C y otras propiedades curativas y protectoras. Consulta con tu médico antes de añadir grandes dosis de vitamina C o suplementos a tu dieta.

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Escrito por benna crawford | Traducido por sofia loffreda