Tiempo necesario para digerir los alimentos y obtener energía

El tiempo que lleva digerir los alimentos varía de persona en persona y está afectado por la cantidad de comida ingerida, la combinación de alimentos, la actividad física y el metabolismo. Un adulto típico y saludable digiere los alimentos en una ventana de tiempo de 24 a 72 horas, comenzando con un a ventana de seis a ocho horas durante la cual el alimento ingresa al estómago y pasa a través del intestino delgado en donde toma parte la mayor parte de la digestión y absorción de nutrientes y la conversión de alimentos en energía. Es imposible establecer una cantidad exacta de tiempo que toma digerir los nutrientes, aunque se sabe que algunos compuestos toman más tiempo que otros.

Carbohidratos simples

La principal fuente de combustible para tu cuerpo son los carbohidratos. Tu cuerpo los digiere y los transforma en glucosa, o azúcar de la sangre, la cual se usa para obtener en energía. Los carbohidratos toman menos tiempo de digerir en el estómago que las proteínas y las grasas. El cuerpo digiere los carbohidratos simples más rápidamente que los carbohidratos complejos. Algunos ejemplos de carbohidratos simples incluyen la fructosa de la fruta, la sacarosa o azúcar de mesa, y la maltosa, hallada en la cerveza y algunos vegetales. Los carbohidratos simples o azúcares sólo requieren de un paso de digestión, que es el motivo por el cual se digieren rápido. La fructosa, glucosa y maltosa se pueden absorber directamente en el torrente sanguíneo a través del intestino delgado. Una enzima que recubre el interior del intestino delgado transforma la sacarosa en glucosa y fructosa para que pueda ser absorbida en un solo paso.

Carbohidratos complejos

Los carbohidratos complejos o almidones requieren más pasos para ser digeridos, y por ende, se digieren más lentamente que los carbohidratos simples. Los carbohidratos complejos incluyen a los vegetales almidonosos, las legumbres, los panes integrales y los cereales. Las enzimas de la saliva descomponen las moléculas de carbohidratos complejos en maltosa, que es una molécula más pequeña y simple. A continuación, una enzima que recubre el intestino delgado divide la maltosa en moléculas de glucosa, que se absorben en el torrente sanguíneo. La sangre transporta la glucosa al hígado, en donde se usa para brindar energía o se almacena para usar luego.

Proteínas

Las proteínas requieren de más tiempo de digestión en el estómago que los carbohidratos. Las gigantes moléculas de proteínas se encuentran en habas, huevos y carnes, Como las moléculas son tan grandes, se necesita un proceso más largo para romperlas antes de poder usarlas como combustible. Una enzima en el estómago comienza a digerir la proteína. Las moléculas de proteína se trasladan entonces al intestino delgado, en donde varias otras enzimas descomponen las moléculas y forman amino-ácidos. Estos aminoácidos más pequeños pasan a través de las paredes del intestino delgado y llegan al torrente sanguíneo. Cuando te quedas sin energía de glucosa, tu cuerpo comienza a utilizar proteínas o grasas para obtener energía. Este proceso se conoce como gluconeogénesis. Para obtener más glucosa de las proteínas, el cuerpo convierte los aminoácidos en glucosa para obtener combustible.

Grasas

Tu cuerpo puede también usar grasas como combustible. Las grasas toman más tiempo de digerir que los carbohidratos o las proteínas. Las grasas pasan a través del estómago y hacia el intestino delgado como los demás nutrientes. El cuerpo descompone las moléculas de grasa en ácidos grasos y glicerol, que la bilis del intestino delgado puede absorber. Los ácidos grasos y el glicerol entonces se trasladan a áreas del cuerpo para ser almacenadas en células o ser usados como energía. Tu cuerpo sólo usa un 5% de la grasa absorbida como combustible convirtiéndola en glucosa. El hígado absorbe el resto del glicerol y lo usa para ayudar a descomponer la glucosa para obtener energía.

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Escrito por sarka-jonae miller | Traducido por mike tazenda