Cómo nadar si tienes un resfrío y tos

El resfrío común normalmente viene acompañado de síntomas como una nariz tapada y que escurre, tos, estornudos, ojos llorosos y dificultad para respirar, especialmente durante el ejercicio. Quienes lo sufren también experimentan fiebre ligera, garganta irritada o dolores de cuerpo leves. Los nadadores, especialmente aquellos que entrenan para alcanzar un objetivo o para una competencia, podrían sentirse comprometidos a nadar y terminar un entrenamiento a pesar de los síntomas. Si decides nadar, debes prestar atención a la severidad de tus síntomas, monitorear la intensidad de tu entrenamiento y tratar de no esparcir gérmenes a otros compañeros de equipo o usuarios de la piscina.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Jabón
  • Pinza para la nariz

Instrucciones

  1. Evalúa tus síntomas y permanece pendiente por síntomas adicionales. El Dr. Edward R. Laskowski, un especialista de medicina física y rehabilitación, recomienda a los pacientes con síntomas por debajo del cuello o que sufren de fiebre, detener el entrenamiento y descansar. No realices el entrenamiento si sientes el pecho congestionado o si te silba la garganta. Si tienes problemas estomacales, dolor de cuerpo o fatiga, no realices el entrenamiento.

  2. Baja el paso en la intensidad de tu entrenamiento. Si tus síntomas están por encima de tu cuello, es seguro ejercitarte, pero considera facilitar y acortar tu entrenamiento, ya que tu cuerpo ya está trabajando contra el resfriado. Al reducir la intensidad y duración del nado también disminuirás las probabilidades de que el resfrío se desarrolle en algo más serio que pudiera incapacitarte por más tiempo. Unos cuantos días de nado suave, o simplemente no nadar, no afectará mucho tu entrenamiento en general.

  3. Respira el aire húmedo. A diferencia de otros ejercicios, nadar puede ayudarte a aliviar los síntomas del resfriado. El aire húmedo en la piscina te ayudará a abrir tus conductos nasales, permitiendo que la mucosidad salga y se mejore tu respiración. Un nado suave puede también ayudar a llevar sangre a tus músculos haciéndote sentir mejor.

  4. Descarta una alergia. Si solamente experimentas los síntomas del resfrío cuando estás en la piscina, podrías estar sufriendo de una reacción alérgica en lugar de un resfrío. Las piscinas tratadas con cloro o bromo pueden inducir síntomas parecidos al resfrío, incluyendo estornudos, nariz que escurre y tos, reporta el sitio Web United States Masters Swimming. Si crees que puedes estar reaccionando a estos químicos, consulta a un alergólogo o intenta tomar un antihistamínico o usar una pinza de nariz cuando nades. Si sufres de tos cuando nadas intenta respirar a través de tu nariz, en lugar de tu boca.

  5. Evita esparcir gérmenes. Cuando decidas nadar con un resfriado, es tu responsabilidad tomar precauciones para evitar contagiar a otros. El cloro no mata gérmenes de inmediato, así que lávate las manos con frecuencia, especialmente después de que estornudes. Si estás en un equipo de natación, evita compartir botellas de agua o toallas.

Consejos y advertencias

  • Habla de tu régimen de entrenamiento y estatus de salud con tu médico, quien puede darte consejos específicos para tu situación.

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Escrito por abby roberts | Traducido por glen boyd