¿Se puede nadar mientras se padece gripe estomacal?

Si tienes un virus estomacal o gripe estomacal, lo mejor es evitar meterte a la piscina, no importa que sea pública o privada. Según un estudio australiano publicado en la edición de noviembre del 2009 de la revista American Journal of Epidemiology, no importa que sean aguas tratadas, las bacterias, virus y parásitos que causan la diarrea y el vómito pueden propagarse a través del agua y contagiando a otros nadadores, lo que aumenta el riesgo de que también se enfermen.

"Los bichos" que causan la fiebre estomacal

Muchas bacterias y virus pueden causar la gripe estomacal y sus síntomas acompañantes de diarrea, vómito, debilidad, mareos y en ocasiones fiebre. Entre los virus más comunes se encuentran el rotavirus, el norovirus y el adenovirus entérico. Las infecciones bacterianas como la salmonella pueden causar síntomas similares, como también algunos parásitos como la giardiasis y la criptosporidiosis. Cualquiera de estos agentes patógenos pueden sobrevivir en el agua y pasan a la siguiente víctima que traga de esa agua.

Contagio

Los microorganismos que causan la gripe estomacal son muy contagiosos y esta es la razón de que los brotes de la enfermedad sean frecuentes en los cruceros y en otros espacios confinados. Para evitar la propagación de la gripe estomacal, debes permanecer fuera del agua durante por lo menos una semana después de haberte recuperado de una enfermedad viral o bacteriana o durante dos semanas si presentaste un caso de parásitos transmitidos por el agua como la giardiasis o la criptosporidiosis.

La propagación de los microbios

En teoría, el agua tratada con cloro de una piscina debería exterminar a todos los microorganismos que causan la gripe estomacal. En la práctica, esto no siempre sucede. Obtener el nivel adecuado de cloración del agua para matar a las bacterias y virus sin dañar a los nadadores es un tanto complicado, así comentó el Dr. John Carsley del Montreal Public Health Department a CBS News en el 2006. En el verano, cuanto más caliente esté el agua, mayor es la probabilidad de que se reproduzcan las bacterias y los virus. Además, si nadas en el mar, un lago o un río, el agua no ha sido tratada para eliminar los agentes patógenos. En un estudio realizado por la Monash University de Australia en el 2009, los investigadores encontraron que el riesgo de contraer gripe estomacal era una o dos veces mayor de los siete a los 14 días después de haber nadado.

Consideraciones

Si tienes infección en el estómago, por tu bien y el de los demás, debes mantenerte fuera de la piscina. La gripe estomacal puede deshidratarte, hacerte sentir débil y cansado, así como provocar dolor muscular y rigidez en las articulaciones, todas ellas condiciones peligrosas para nadar, especialmente cuando lo haces solo.

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Escrito por sharon perkins | Traducido por josué miraflores m