Cómo nadar con lentes

Escrito por jonathan croswell | Traducido por sandra magali chávez esqueda
La pérdida de las gafas en el agua es una gran preocupación para los nadadores miopes.

La natación puede ser difícil para las personas que son miopes. El agua puede empañar la visión a través de tus lentes, pero la mayor preocupación es que las gafas se pueden caer mientras nadas. Si tienes problemas de visión o estás en un cuerpo natural de agua, como un lago, la búsqueda de las gafas puede ser difícil o incluso imposible. Es importante que al nadar con gafas te asegures de que están asegurados a la cabeza. Si eres un nadador frecuente, un segundo conjunto de lentes correctivos podría ser una buena idea.

Usa sujetadores para lentes elásticos para envolver alrededor de la parte posterior de la cabeza y que agarre las gafas en tus sienes. Estos sujetadores mantienen las gafas cómodamente en la cabeza, lo que elimina el riesgo de perderlos durante el nado. Entrará agua en los lentes, pero tendrás una visión muy mejorada en comparación con tu vista sin necesidad de gafas.

Coloca las antiparras sobre tus lentes para limitar el flujo de agua en los ojos y ayudar a sostener las gafas en su sitio. Esto no es una gran mejora con respecto a los sujetadores de gafas elásticos, pero un buen par de antiparras puede crear un sello algo eficaz en la cara y reduce la cantidad de agua que se introduce a los anteojos y en tus ojos.

Sustituye las antiparras con lentes recetados. Si vas a nadar mucho y necesitas usar gafas mientras lo haces, considera la obtención de un segundo par de lentes correctores adecuados para el agua. Estas antiparras te darán la corrección de la visión que necesitas al tiempo que limitas el contacto del agua con tus ojos. Tu visión mejorará tanto sobre el agua como debajo de ella.

Consejo

Los lentes de contacto pueden parecer una alternativa de bajo mantenimiento para lentes correctivos cuando se nada, pero las bacterias y el cloro pueden quedar atrapados entre el lente y el ojo, causando irritación y en ocasiones infecciones. Los lentes de contacto también se pueden perder fácilmente al nadar.