Nadar en un lago de modo seguro

Nadar en lagos interiores no es lo mismo que darse un chapuzón en la piscina local. A menudo tienes que compartir el lago con quienes pasean en bote, esquían en el agua y con otros vehículos de recreo. Ya sean arenosos o rocosos, los fondos de los lagos a menudo son irregulares, lo que producen sorprendentes caídas repentinas en aguas profundas. Tal vez tengas que lidiar con peces, algas y residuos de pesca como anzuelos enterrados en la arena. Las condiciones del agua pueden ser impredecibles en los lagos. Siempre consulta con las autoridades de parques locales para obtener información sobre las reglas del área para nadar en los lagos.

Conoce tu entorno

La seguridad al nadar en los lagos comienza por entender los peligros que este encierra para los nadadores. En algunos de ellos alimentados por glaciares, la hipotermia es un riesgo real, incluso en los días cálidos de verano. Averigua la temperatura del agua antes de saltar dentro ella. Investiga su profundidad para poder sumergirte a salvo. Prueba tu teléfono celular en la orilla, ya que la señal no llega a muchos lagos alejados. Indaga le ubicación de las cajas para llamadas de emergencia y los equipos de rescate.

Nunca nades solo

Los lagos suelen ser grandes, anchos y profundos. Incluso cuando están atestados de nadadores y navegantes, nunca debes aventurarte solo. Nada siempre con un compañero o en grupo. Mantente al tanto en todo momento sobre quienes son de tu grupo y dónde están. Las aguas revueltas en un lago pueden jalar muy rápidamente a un nadador hacia abajo y lejos de la costa. Aprende a reconocer los patrones de las ondas del lago para que puedas evitar situaciones potencialmente peligrosas de la marea.

Respeta las reglas

Comprueba si hay reglas a la vista sobre nadar en el lago que estás visitando. A menudo puedes encontrar normas escritas en folletos en la estación del guardabosques o en las tiendas locales. En los lagos para botes, los nadadores son apartados de los navegantes para evitar accidentes. Generalmente, las playas sin supervisión tienen boyas y cuerdas para separar las áreas para nadar. No traigas objetos de vidrio a la playa o al lago, porque los vidrios rotos son un peligro para los nadadores y quienes visiten la playa.

Mantente alerta de los peligros del clima

Los peligros del lago pueden llegar desde el cielo. Lee o escuchar los reportes meteorológico de la zona del lago antes salir hacia allá todo el día. Si el clima amenaza con volverse malo, lleva una radio portátil con pilas para escuchar las alertas del clima. Sal del agua ante el primer sonido de un trueno y no vuelvas a entrar en el agua hasta por lo menos 20 minutos después del último estruendo de tormenta. Evacua la playa totalmente en caso de un rayo.

Mantén a los niños a salvo

Si llevas a los niños a nadar a un lago, mantenlos a tu alcance en todo momento. Fuertes corrientes submarinas pueden atrapar a los menores por sorpresa y jalarlos hacia abajo en segundos. Haz que los niños siempre usen chalecos salvavidas en el agua. Sé prudente sobre dejarlos meterse al agua después de comer, o si están sobre-calentados. Lleva una sombrilla de playa para dar sombra y un lugar para que los niños descansen entre sus periodos de nado.

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Escrito por kate sheridan | Traducido por jorge escobar