Nadar después de un absceso perianal

A diferencia de otros ejercicios aeróbicos como trotar, la natación ejerce poca presión en tus articulaciones, lo que lo hace un ejercicio ideal para las personas con artritis. Sin embargo, si has tenido un absceso perianal abierto, debes esperar por lo menos cinco días antes de retornar al deporte.

El absceso perianal

El absceso perianal se origina de una infección que generalmente comienza debajo del recubrimiento interior del recto entre los esfínteres internos y externos. La bacteria responsable de la infección entra por desgarros en el recubrimiento, lo que ocasiona una dolorosa acumulación de pus. Mientras se acumula el pus, el absceso crece más y hacia afuera del ano, según el University of Connecticut Health Center.

Síntomas y factores de riesgo

Personas de cualquier edad pueden desarrollar un absceso perianal, incluyendo bebés, niños e infantes. Las que tienen más riesgo son aquellas con diabetes y las enfermedades inflamatorias intestinales, así también como cualquiera con un sistema inmune comprometido. Las personas que participan en recibir sexo anal también están en riesgo, según MedlinePlus.

Tratamiento del absceso perianal

Se debe abrir el absceso perianal para permitir que drene. La cirugía generalmente se lleva a cabo en un paciente bajo anestesia, con anestesia local y medicación para producir somnolencia. Tu doctor no hará puntos al absceso que drena para permitir que drene aún más, pero puede ser cubierto de gasa. Tu doctor seguramente te recetará antibióticos y medicamentos para el dolor, y ablandadores de heces serán necesarios para reducir el dolor de los movimientos intestinales. La higiene es muy importante cuando se trata con una herida abierta, incluyendo un absceso abierto, es por eso que debes usar toallas suaves después de cada disposición. Si el paciente es un infante o un niño todavía en pañales, cambia los pañales en cuanto estén húmedos o con heces.

El agua y el absceso perenial

Después de la cirugía de un absceso perianal, se incita a hacer baños de asiento tibios para ayudar a que el absceso drene por completo, así también como para reducir el dolor. Se debe evitar las inmersiones en piletas, en tinas calientes, en arroyos o en el océano antes de que el drenaje del absceso se haya cerrado. Los niveles de cloro de muchas piletas no están bien controlados. Los Centers for Disease Control and Prevention informan que un estudio sobre piletas públicas del 2010 descubrió que una de cada ocho se cerraban debido a violaciones, pero también agrega que incluso las piletas con cloro bien controladas contienen gérmenes que pueden infectar heridas abiertas. Las masas de aguas naturales, tales como ríos, lagos y océanos, son un riesgo aún mayor. Evita nadar antes de que tu absceso abierto se haya curado y cerrado, lo que generalmente lleva por lo menos cinco días. Cuando te hayas curado por completo puedes regresar al agua para divertirte y ejercitarte.

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Escrito por laurel heidtman | Traducido por liz mancilla