¿Nadar en agua salada es más fácil debido a la mayor densidad?

Quizás es más exacto decir que la flotación, en lugar de nadar, es más fácil en agua salada. Esto se debe enteramente a la densidad del agua salada en comparación con la densidad del agua de piscinas interiores o al aire libre. La fisiología de un nadador también afecta su capacidad de flotar en cualquier forma de agua.

La física

Arquímedes dice que un objeto parcial o completamente sumergido en el líquido es "impulsado por una fuerza igual al peso del fluido desplazado por el objeto". Por lo tanto, mientras más pesada o densa sea el agua, más fuerza ejerce para mantener los objetos a flote. El agua dulce pesa 62,4 libras por pie cúbico, en comparación con el agua salada que pesa 64 libras. El agua salada en sí varía en densidad, y de acuerdo con el nadador de aguas abiertas Nuala Moore, la combinación entre la densidad de la sal y la profundidad del agua contribuye a aumentar la flotabilidad para los nadadores. Moore también señala que nadar en agua salada es más fácil porque el cuerpo queda más arriba en el agua, lo que permite al nadador navegar y deslizarse, mientras que los nadadores cuyos cuerpos quedan más bajos en el agua tienen que ejercer un mayor empuje para avanzar.

Peso específico

Los nadadores con un peso específico menor tienen más flotabilidad que otros, tanto en agua salada y agua dulce. Las mujeres suelen tener un menor peso específico, ya que tienen más grasa corporal que los hombres. Las personas con una mayor proporción de hueso y músculo a grasa son más propensas a hundirse al nadar.

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Escrito por eleanor mckenzie | Traducido por martin santiago