Cómo ser un nadador más rápido

Sin importar si eres un nadador alto y experimentado o un principiante bajito y musculoso (o una combinación de los dos), en algún punto querrás aumentar tu velocidad en el agua. Nadar te ofrece uno de los mejores ejercicios para todo el cuerpo y también es un excelente entrenamiento múltiple. Sin embargo, ya que se involucra a todo el cuerpo, existen muchas técnicas para convertirte en un nadador más rápido.

Comprométete con tus rutinas

La nadadora olímpica y entrenadora Whitney Hedgepeth recomienda hacer un mínimo de tres a cuatro rutinas de natación a la semana. Haz menos y tu progreso se estancará o se revertirá. Alterna rutinas en la mañana con rutinas en la tarde o noche. Observa qué se siente mejor, ya que algunas personas sienten que es difícil despertarse para nadar. Si ejercitarte al final del día se ajusta a tu horario, no saltes al agua fría a primera hora de la mañana. Encuentra el momento que se ajusta a tu horario para poder comprometerte a rutinas regulares de natación.

Concéntrate en la técnica

Una nueva investigación, resaltada en julio del 2002 en "The New York Times", mostró que al contrario a la creencia popular de los atletas y nadadores élite, una brazada profunda crea más elevación y propulsión que el movimiento tradicional de espadilla. Los nadadores usualmente son entrenados para hacer una forma de S con sus brazos al estar debajo del agua en la fase de su estilo libre. Los científicos ahora saben que este movimiento realmente genera fricción y enlentece el movimiento hacia adelante. Una sola brazada profunda crea la elevación añadida que un nadador necesita para aumentar la velocidad.

Entrenamiento de fuerza fuera del agua

Una brazada profunda requiere más fuerza en los brazos, espalda y hombros que la brazada de espadilla, ya que los brazos deben mover más agua. USA Swimming recomienda hacer una rutina completa de entrenamiento de fuerza dos o tres veces a la semana para evitar el desequilibrio muscular y evitar ejercitar en exceso a los músculos de la parte superior del cuerpo, los que son muy utilizados en la piscina. Las rutinas de bajo peso y altas repeticiones son una buena opción.

Usa tus giros

Nos desperdicies segundos valiosos en la pared, simplemente gira. Olympian Hedgepeth señala que los giros son de mucha importancia para la velocidad. Si no puedes girar, practica hacer volteretas en la mitad de la piscina, concentrándote en encoger tus rodillas hacia tu pecho todo lo que puedas. Cuando estés listo para girar en la pared, nada hasta qué estés a aproximadamente una brazada de distancia, encógete, gira e impúlsate. Si ya puedes hacer giros, hazlos más rápido. Las planchas (planks) y abdominales (crunches) fortalecen a los músculos del abdomen. Las sentadillas con saltos (squat jumps) y las zancadas (lunges) fortalecen a las piernas, cadera y glúteos. Un abdomen y piernas más fuertes significan menos tiempo en la pared. Una buena salida del giro también aumenta la velocidad. No dejes que tus hombros bajen ni que tus codos se doblen. En vez de eso, gira, impúlsate y presta mucha atención a estirar tus brazos detrás de tu cabeza, haciendo que tu cuerpo sea lo más largo posible, como una bala. Con práctica, esta salida eficiente se volverá natural.

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Escrito por jordan bucher | Traducido por ana maría guevara