Cómo motivar a la gente a obesa a ejercitarse

The Centers for Disease Control and Prevention aplican el término "obeso" para cualquier individuo que tiene un índice de masa corporal de 30 o más. Puesto que en la actualidad 1/3 de todos los adultos son considerados obesos, hay una buena oportunidad de que la obesidad te afecte de manera indirecta a través de amigos y familiares. Si alguno de tus seres queridos es obeso, el efecto en su salud puede ser devastador. Motívalos a empezar a hacer ejercicio para ayudar a disminuir su peso y su riesgo de ataque cardíaco, accidente cerebrovascular, diabetes y muerte.

Nivel de dificultad:
Moderada

Instrucciones

  1. Programa o arregla una cita con el médico de mayor confianza para tu ser querido. No sólo le será útil escuchar acerca de su condición de parte de un profesional médico, también es la forma más segura para comenzar un programa de ejercicios. El doctor le realizará un examen físico general para asegurar que está lo suficientemente sano para el ejercicio e incluso le sugerirá varios ejercicios seguros. Utiliza la información de la cita para comenzar a diseñar un programa de ejercicios.

  2. Crea un plan estructurado para ejercicio diario. Tu amigo necesita 30 minutos de ejercicio por día, pero si no puede mantener el ejercicio por mucho tiempo, puede ser ventajoso descomponer la rutina en tercios más manejables. Mediante el ejercicio de tan solo 10 minutos a la vez, tu amigo se mantiene en el ejercicio mientras que también obtiene la cantidad total que necesita para observar un cambio.

  3. Sugiere métodos de ejercicio que sabes que tu amigo disfrutará y será capaz mantener. Puesto que su cuerpo ha sido afectado por el exceso de peso, evita ejercicios de alto impacto que ejercer presión sobre sus articulaciones. Algunos excelentes métodos de ejercicio incluyen los aerobics acuáticos, caminar, utilizar una maquina elíptica, yoga y tai chi. A medida que tu amigo pierde peso y se hace más saludable puede entonces probar con entrenamientos de mayor intensidad.

  4. Ofrece tu apoyo mediante el ejercicio juntos. La obesidad puede ser una condición de aislamiento y simplemente decirle que necesita ejercitarse puede hacerlo sentir peor. En cambio, haz que el ejercicio sea una actividad social donde participen juntos y ofrezcas apoyo según sea necesario. No sólo el ejercicio se convierte en una actividad menos aislada, sino que también proporcionas a tu amigo un horario establecido y una oportunidad de rendición de cuentas para que no evite los entrenamientos o renuncie.

  5. Celebra tanto pequeños como grandes éxitos cuando tu amigo logre sus objetivos. Hacer ejercicio durante 30 minutos cada día durante una semana entera merece felicitaciones y pequeñas recompensas, tal como una nueva pieza de equipo de entrenamiento. Cada vez que tu amigo experimente un objetivo, sé positivo y ofrece felicitaciones. Si tu amigo no alcanza sus metas, nunca lo regañes o reprendas. Por el contrario, ayúdale a fijar nuevos y más alcanzables objetivos con los cuales trabajar juntos.

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Escrito por kay ireland | Traducido por valeria garcia