Cómo motivar adolescentes para aprender versículos bíblicos

Memorizar versículos bíblicos a menudo es frustrante para un adolescente si el lenguaje es formal o no es familiar. Los adolescentes pueden sentir que nunca aprenderán los versos más largos. Otra razón por la que pueden ser renuentes a memorizar las escrituras es porque no se dan cuenta de lo valiosa que es la tarea. Los maestros espirituales saben que la habilidad de memorizar las escrituras y después recordarlas ayuda a los adolescentes a enfrentarse a las inevitables montañas y valles de la vida.

Nivel de dificultad:
Moderado

Necesitarás

  • Notas para pegar de colores
  • CDs con versículos bíblicos

Instrucciones

  1. Motiva a tu adolescente diciéndole que los versículos le ayudaran a resistir la tentación, a sentirse mejor cuando esté deprimido y le permitirán tener un estilo de vida más piadoso. Explícale que ser capaz de recordad un versículo puede darle esperanza en tiempos de adversidad y ayudarle a compartir su esperanza con otras personas.

  2. Habla con tu adolescente acerca de cómo memorizar versículos bíblicos te ha ayudado inmensamente en tu vida. Comparte historias de momentos en los que, por ejemplo, no creías que algo era posible, y como Mateo 17:20 te ayudó a recordar que con un poco de fe todo es posible para aquellos que creen.

  3. Selecciona versículos con los que un adolescente pueda relacionarse para comenzar el proceso de memorización. Cita Jeremías 29:11: "'Porque yo sé los designios que tengo sobre vosotros', dice el Señor, 'designios de paz y no de aflicción, para daros esperanza y un futuro'"; y ayuda a tu adolescente a entender que este versículo aplica para todo el mundo en algún momento de su vida. Recuérdale este versículo cuando esté pasando por un momento difícil y se pregunte si las cosas van a mejorar.

  4. Trabaja conforme al estilo de aprendizaje de tu adolescente. Pega notas de colores con el versículo que esté tratando de memorizar en lugares que sepas que va a ver, si su aprendizaje es visual. Pega uno en el espejo del baño. Coloca notas en su mesa de noche, el escritorio donde hace la tarea o en su laptop. Pídele que haga dibujos que ilustren las partes claves del versículo y pégalos también.

  5. Pídele que le enseñe los versículos a su hermano menor si su aprendizaje es auditivo (alguien que aprende mejor al escuchar la información en lugar de visualizarla). Aliéntalo a escuchar CDs bíblicos o a grabarlos en su teléfono móvil o algún otro aparato.

  6. Ayúdale a dividir los versículos más grandes en secciones pequeñas y memorizar la sección pequeña antes de seguir con la otra parte. Esto puede hacer que la memorización sea menos difícil y frustrante.

  7. Pídele a tu adolescente que recite un versículo en momentos aleatorios durante la semana, recomienda Focus on the Family. Aprovecha las oportunidades para practicar en el trayecto a la escuela, en la sala de espera del doctor o mientras construyen un rompecabezas juntos.

  8. Dale una recompensa una vez que se haya aprendido cinco, 10 o 15 versículos. Incluyendo boletos para el cine, dinero, un vídeo juego nuevo, una cena en el restaurante de su elección o ir a algún evento deportivo.

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Escrito por chelsea fitzgerald | Traducido por mariana groning