Modificación conductual infantil mediante un sistema de recompensa y castigo

La modificación conductual infantil está basada en el principio de que los cuidadores pueden incrementar la frecuencia del buen comportamiento con refuerzos y disminuir la frecuencia de la conducta negativa con castigos. Esto funciona mejor cuando las recompensas y castigos se administran inmediatamente después de la conducta y cuando el método se aplica de forma consistente. Puede ser usado en muchos ambientes, incluyendo la casa o la escuela, y puede usarse para tratar muchos problemas de conducta específicos.

Refuerzo positivo

El refuerzo positivo es cuando a un niño se le da algo que lo motivará a repetir una buena conducta. Este refuerzo puede incluir recompensas intangibles, como los elogios, o recompensas tangibles, como el dinero. Por ejemplo, un padre que quiere motivar a su hijo a seguir sentado en la mesa le hace un elogio cada dos minutos como refuerzo positivo. Al final de la cena, al niño se le permite comer un postre como otra forma de refuerzo positivo ya que ha permanecido sentado a lo largo de la comida. De acuerdo con la modificación conductual, este refuerzo positivo motivará al niño a permanecer sentado a la mesa en la siguiente comida.

Refuerzo negativo

El refuerzo negativo es cuando algo desagradable es removido en respuesta a la conducta positiva de un niño. Remover este estímulo desagradable motivará al niño a repetir la conducta positiva. Por ejemplo, a un niño que se porta mal al estar en una fila con sus compañeros se le hace ir junto al maestro. Si al niño le desagrada estar parado junto al maestro, se portará bien para que el maestro le permita regresar a la fila con sus amigos. El estar parado junto al maestro es el refuerzo negativo que lo motiva a comportarse bien.

Castigo positivo

Éste es cuando a un niño se le da algo destinado a detener la conducta negativa. Por ejemplo, a un adolescente al que se descubre vandalizando la propiedad del vecino se le dan 20 horas de servicio comunitario. Este servicio es su castigo positivo, el cual está destinado a disuadirlo de cometer cualquier otro acto de vandalismo. Otros ejemplos de castigo positivo incluyen los sermones o hacer que un niño escriba oraciones. Aunque la mayoría de los profesionales no recomiendan dar nalgadas, también es un ejemplo de castigo positivo.

Castigo negativo

Este castigo se da cuando el niño es privado de algo que disfruta como una forma de disuadirlo de repetir una conducta negativa. Por ejemplo, un niño se rehúsa a terminar su tarea así que sus padres le prohíben usar la computadora por el resto de la noche. Prohibir el uso de la computadora es un castigo negativo destinado a motivarlo a realizar su tarea en el futuro. Otros ejemplos de castigo negativo incluyen prohibirle a un niño ver a sus amigos, no permitirle jugar con sus juguetes o no permitirle jugar afuera.

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Escrito por amy morin | Traducido por alejandro cardiel