Modificación de la conducta a través del refuerzo positivo

B.F. Skinner, el teórico detrás del condicionamiento operante, propuso el reforzamiento positivo como un método útil para modificar el comportamiento. Este método puede ser útil para reforzar los comportamientos que deseas ver. El reforzamiento positivo es a menudo una forma efectiva para cambiar el comportamiento sin la implementación de métodos desagradables. Esta habilidad ha probado ser de utilidad no únicamente con los demás, sino también con el mejoramiento de tus propios comportamientos.

Reforzamiento positivo

Las personas tienden a tener conceptos erróneos acerca del reforzamiento positivo, pero su principio es bastante simple. El refuerzo positivo consiste simplemente en añadir algo al entorno de una persona que, en consecuencia aumente la cantidad y frecuencia con que se comporta de una manera determinada. Por ejemplo, si le das a tu niño un caramelo, y él, a su vez, hace su tarea con mayor frecuencia, se puede decir que el caramelo es un refuerzo positivo para su comportamiento. Si bien esta forma de reforzamiento a menudo toma la forma de algo placentero, éste puede ser cualquier cosa que incremente un comportamiento particular.

Conoce tus ABC

No importa tu método, el proceso de modificación de la conducta comienza con la identificación del comportamiento que deseas aumentar y las circunstancias que lo rodean. Elige tu comportamiento objetivo y observa lo que sucede antes y después de él. Este proceso se conoce como el Modelo de Antecedente-Conducta-Consecuencia, o simplemente como modelo ABC (por sus siglas en inglés). Este marco constituye el núcleo de tu atención durante el proceso de modificación de la conducta. Toma nota de la frecuencia con que se produce un comportamiento, porque esto sirve como base para la modificación de la conducta --el comportamiento aumentará en número a partir de esta línea base si tu refuerzo funciona. Para utilizar el reforzamiento positivo con este modelo, cambia la consecuencia de un comportamiento al dar algo a alguien, que pueda tener el efecto de aumentar la frecuencia de la conducta.

Ejemplo

La aplicación de un refuerzo positivo como modificador del comportamiento puede adoptar muchas formas diferentes. Un buen ejemplo es utilizarlo para que un niño complete la tarea. Cuando un niño llega a casa de la escuela, puede correr a la televisión en lugar de hacer su tarea. Mantén alejado el televisor hasta que termine su tarea asignada. Una vez que lo haga, permítele que vea la televisión, incorporando físicamente el televisor a su medio ambiente. Este simple proceso aumentará la frecuencia del niño al hacer sus deberes después de la escuela. La utilización del reforzamiento positivo se hace a menudo con los niños, pero se puede emplear también con otros, como socios, miembros de la familia, mascotas e incluso contigo mismo.

Planes de contingencia

Controlar los comportamientos objetivos da a tus potenciales reforzamientos la mayor fuerza y también evita efectos no deseados. Al usar reforzamientos positivos, mantén estas ideas en mente: el refuerzo tiene que ser inmediato, coherente, adaptado al individuo y lo suficientemente potente como para motivar. Todos estos factores tienen un impacto significativo en los intentos de modificación del comportamiento y pueden configurar o romper incluso el mejor plan. Además, observa cómo funciona el refuerzo previsto en el comportamiento. De acuerdo con la teoría del condicionamiento operante de Skinner, un estímulo que en realidad reduce, en lugar de aumentar un comportamiento, se considera un castigo en lugar de un refuerzo. Si su plan termina por reducir la conducta objetivo, modifica y encuentra nuevos enfoques que aumenten el comportamiento en lugar de disminuirlo.

Más galerías de fotos



Escrito por s. grey | Traducido por tere colín