Mitos sobre la determinación del género del bebé

Si estás embarazada y anhelas los alimentos dulces en vez de salados, tu bebé seguro que será una niña, o por lo menos eso es lo que algunos quieren hacer creer. De los muchos mitos que rodean el embarazo, los que pretenden predecir el sexo de un bebé son generalizados e inexactos.

Forma del vientre

Un mito ampliamente difundido dice que una mujer que lleva su embarazo alto en su vientre va a tener una niña, y si es más abajo es un niño. Otra variante común de este mito afirma que se puede determinar el sexo de un bebé si la madre está llevando su peso del embarazo delante de ella, o si está más distribuido de lado a lado. La forma y la altura de un vientre de embarazada, sin embargo, depende del tono muscular de la mujer, la forma de su útero y la posición en que está el bebé. La forma del vientre puede cambiar a lo largo del embarazo cuando el bebé cambia de posición en el útero, y comienza a descender para prepararse para el parto.

Ritmo cardíaco

Algunas personas creen que la frecuencia cardíaca del feto es un indicador de su género. La frecuencia cardíaca de 170 latidos por minuto y superior supuestamente indica que es una niña, mientras que las frecuencias cardíacas más bajas indican que es un niño. Kids Health afirma que no hay estudios concluyentes sobre la validez de esta teoría. De hecho, el ritmo cardíaco de un bebé fluctuará a lo largo del embarazo, dependiendo del nivel de actividad del feto y de la etapa del ciclo de embarazo en que esté la madre en el momento en que se mide la frecuencia cardíaca.

La prueba del anillo

Otro mito con respecto a la predicción de género de un bebé es la prueba del anillo. Se trata de colgar el anillo de bodas de la madre sobre su vientre de embarazada por una cuerda. Si el anillo se mueve en un movimiento circular, entonces el bebé es un niño. Si se mueve hacia atrás y adelante, entonces se trata de una niña. El hecho es que si cuelgas un anillo sobre alguien, se moverá en cierto modo en función del peso del anillo, la circulación de aire y otros factores que no incluyen el sexo de un bebé. Las variaciones de esta prueba incluyen usar una aguja de coser e hilo en lugar del anillo, y colgarlo por encima de la palma de la madre o padre.

Civilizaciones antiguas

El calendario lunar chino se ha utilizado para determinar el sexo de un bebé mediante la adición de la edad de la madre en el momento de la concepción de su bebé al número del mes que el bebé fue concebido, y buscando el resultado en el calendario. Un método utilizado por los antiguos mayas implica la adición de la edad de la madre cuando ella concibió al año en el que el bebé fue concebido. Si el resultado es un número par, significa que el bebé es una niña.

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Escrito por hannah wickford | Traducido por lucia ayala