Mis piernas están cansadas cuando corro

Correr puede impulsar la fuerza de los músculos, quemar calorías y mejorar la salud cardiovascular. Trotar y correr, son considerados los dos deportes de más alto impacto en las piernas que hasta podrías cansarte en el camino. Los músculos cansados de las ​​piernas significan que estás trabajando duro para aumentar la resistencia y la fuerza, pero no quieres exagerar. Los músculos fatigados pueden provocar lesiones. Escucha a tu cuerpo, y si estás constantemente experimentando músculos cansados ​​podría ser el momento para acortar la ruta o invertir en nuevas zapatillas.

Calentamiento, enfriamiento

Tu cuerpo podría cansarse más fácilmente si no se ha preparado adecuadamente para correr. El calentamiento, que puede incluir algo de estiramiento dinámico, como una caminata rápida, puede hacer que te sientas más preparado para la actividad física, según el ACE Fitness. Estocadas y patadas pueden ayudar a preparar tus piernas para una corrida, por ejemplo. Del mismo modo, refrescarte después de un trote, en lugar de llegar a una parada brusca, puede pasar a tus músculos de trabajo duro a una fase de recuperación. Los estiramientos de las piernas hacen que los ejercicios sean eficaces luego de correr.

Correr y la fatiga muscular

Tus piernas podrían estar cansadas después de trotar porque estás presionándolas demasiado, lo que resulta en fatiga muscular. Los músculos fatigados son contraproducentes, trabajan con menos eficiencia y tardan más en recuperarse, lo que significa que perderás oportunidades para ejercitarte si te excedes de tus límites, de acuerdo a Biology Online. La fatiga muscular puede ocurrir en bajo impacto y en ejercicios de baja intensidad -por ejemplo, en un largo, trote lento- porque el ácido láctico se acumula en los músculos, y eso altera la función normal y hace que te sientas cansado.

Conozca su nivel

Es posible que hayas fijado objetivos de acondicionamiento físico para el hogar que no son apropiados para la capacidad actual de tu cuerpo, creando piernas cansadas o dolor en los músculos. Si estás empezando un régimen para correr, encuentra un ritmo y una distancia que se pueda lograr sin sentirte agotado después. Empujarte a ti mismo demasiado lejos o demasiado duro cuando estás empezando podría causarte lesiones o hacer que te sientas desanimado, de acuerdo con el Merck Manual Home Health Handbook. Habla con tu médico para obtener recomendaciones y por si pueden existir problemas relacionados con medicamentos que estás tomando actualmente -por ejemplo, los que pueden afectar la circulación de la sangre- te ayudará a mantenerte seguro.

Comprueba tus cordones

El calzado adecuado te ayuda a mantenerte seguro y apoyado mientras que corres, de acuerdo con la Universidad de Illinois McKinley Health Center. Si sales a correr tres veces a la semana o más, invierte en un par de zapatos diseñados específicamente para correr. Un zapato de uso múltiple puede no proporcionar el nivel adecuado de soporte. Los corredores tienden a necesitar zapatos con mayores niveles de absorción de impacto debido al golpeteo regular, por ejemplo.

Complicaciones relacionadas con correr

Debido a la naturaleza repetitiva de trotar y correr, ciertas condiciones pueden ocurrir en las piernas. La rodilla de corredor, la cual consiste en dolor relacionado con los zapatos incorrectos, con el trabajo demasiado duro, o con la alineación inadecuada de la rodilla mientras está corriendo, puede causar malestar y complicaciones más serias si no se corrige. Los nuevos corredores tienen a veces calambres en las piernas, lo que incluye músculos y tendones irritados, a causa de un calzado inadecuado o al aumento de distancias para correr de manera inapropiada.

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Escrito por morgan rush | Traducido por mariana van der groef