¿Por qué mis músculos isquiotibiales no son flexibles?

Los isquiotibiales están formados por tres músculos, bíceps femoral, semitendinoso y semimembranoso, que se originan debajo del glúteo mayor, van por el parte trasera de los muslos o el fémur, cruzan por la articulación de la rodilla y se sujetan a la tibia. Este grupo de músculos te permite estar erguido y es el responsable de la capacidad para correr y caminar. La inflexibilidad de los isquiotibiales aumenta el riesgo de lesiones y espasmos musculares y distensiones en la parte baja de la espalda. Si sientes inflexibilidad en los isquiotibiales, consulta a tu médico sobre la posibilidad de comenzar un programa para estirar estos músculos y devolver la flexibilidad y el rango de movimiento en tu rodilla, muslos y caderas.

Función de los músculos isquiotibiales

Las principales funciones de los músculos isquiotibiales son la flexión de las rodillas, extensión de la cadera y rotación externa e interna de las piernas. Los músculos isquiotibiales promueven la estabilidad y extensión de la cadera llevando el hueso del fémur hacia atrás en relación a la pelvis. Durante los movimientos como caminar o correr, los músculos isquiotibiales se contraen y te propulsan hacia adelante extendiendo la cadera y llevando el fémur o hueso del muslo en un movimiento de inclinación hacia atrás. Durante el siguiente paso hacia adelante, los músculos isquiotibiales se contraen y doblan las rodillas. Estos músculos también estabilizan la pelvis reclinándola hacia atrás. La contracción de estos músculos contrarresta la acción de propulsión de los músculos inferiores abdominales y de la espalda que llevan la pelvis hacia adelante.

Causas de la inflexibilidad de los músculos isquiotibiales

La inflexibilidad de los músculos isquiotibiales a menudo es el resultado de una debilidad muscular o inestabilidad en otra parte del cuerpo. Los músculos isquiotibiales estabilizan la pelvis proporcionando una fuerza que contrarresta la inclinación hacia adelante de la misma por parte de los músculos inferiores del abdomen y la espalda. Si estos músculos son inestables o débiles, no pueden proporcionar la fuerza para contrarrestar la inclinación hacia atrás de tu pelvis. Como resultado, los músculos isquiotibiales se endurecen y acortan a medida que continúan inclinando la pelvis hacia atrás. Los individuos que usan calzado con tacones altos o acolchados están en mayor riesgo de inflexibilidad de los isquiotibiales. Caminar con este tipo de calzado desplaza tus caderas hacia adelante y causa hiper extensión en la rodilla. Esto coloca una excesiva cantidad de distensión y tensión en el isquiotibial con cada contracción. La contracción y tensión continuas causan que los músculos isquiotibiales se endurezcan y se vuelvan inflexibles. También puedes sufrir de inflexibilidad como resultado del uso excesivo es estos músculos en deportes que requieren correr mucho, por cicatrices en los tejidos o por no estirar adecuadamente antes de realizar una actividad deportiva.

Posibles problemas

La flexibilidad disminuida de los isquiotibiales aumenta tu riesgo de lesiones ya que los músculos rígidos son susceptibles a desgarros y distensiones. Cuando tus isquiotibiales están rígidos o bajo tensión, tiran la pelvis y la región lumbar de la columna lejos del plano sagital. Esto inclina la pelvis más atrás, contribuyendo al dolor en la parte baja de la espalda, los espasmos musculares y problemas de postura. Los isquiotibilaes rígidos también comprometen tu desempeño en los deportes limitando el rango de movimientos de tu pelvis y caderas, alterando tu forma y el largo de la zancada en los deportes que requieren fuerza, agilidad y velocidad. La rigidez de los isquiotibilaes también aumenta tu riesgo de lesiones en la cadera y las rodillas ya que el músculo no se puede relajar, como debería, en un movimiento donde la articulación de la cadera se dobla y el muslo se levanta.

Probar tus isquiotibiales

Los isquiotibiales se originan en la parte inferior de la pelvis y son responsables de la extensión de la cadera. Puedes controlar tu rango de flexión de cadera acostándote sobre tu espalda sobre una superficie firme. Estira tus rodillas y levanta una pierna a la vez hasta el techo. El rango de movimiento normal de flexión de la cadera el de 80 a 90 grados y cualquiera que sea menor es el resultado de rigidez en los isquiotibilaes. Si experimentas rigidez en estos músculos comienza con un estiramiento suave y ejercicios de fuerza para devolver la flexibilidad a tus isquiotibiales y reducir tu riesgo de lesiones. Comienza con ejercicios dinámicos de calentamiento para comprometer activamente a los músculos de tus muslos, cadera e isquiotibiales y aumentar la circulación de sangre oxigenada y nutrientes en estas zonas. Al aumentar la circulación, los músculos se vuelven más elásticos y esto ayuda a elongarlos, aliviando la inflexibilidad de los mismos.

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Escrito por jessica wellons | Traducido por maria eugenia gonzalez