Una mirada más de cerca a la dieta de la galleta

¿La dieta es efectiva o demasiado buena para ser cierta?

Vamos a descubrir si la dieta de la galleta realmente funciona.

El ciento por ciento de la razón de por qué las dietas funcionan es porque son bajas en calorías.

— Dawn Jackson Blatner, nutricionista matriculado y autor de "The Flexitarian Diet".

Imagina un universo paralelo en donde en lugar de contar juiciosamente las calorías para perder las libras que tienes de más, todo lo que tienes que hacer es comer dulces. ¿Suena demasiado bueno para ser verdad, cierto? Bueno, no es así, afirman varios comerciantes que juran que la dieta puede ser tan fácil como comer menos comidas y más galletas. Un puñado de las, así llamadas, galletas dietéticas están ahí fuera, todas con una misma esencia: sustituye tu desayuno y tu almuerzo con galletas repletas de proteínas y finaliza el día con una comida equilibrada; luego siéntate y mira cómo el peso desaparece. Para cualquiera que vive en un mundo post-informercial, una dieta con soluciones rápidas que demanda poco más que unos productos horneados puede sacar a la luz el escéptico que hay en ti. Así que, vamos a romper el mito de esta dieta y ver si realmente suma.

¿Qué es exáctamente?

Una búsqueda en línea rápida arrojará varias opciones diferentes, muchas de las cuales siguen la misma estructura básica. Las más populares son Smart For Life Cookie Diet, la Hollywood Cookie Diet y la Dr. Siegal's Cookie Diet.

Tomemos esta última como ejemplo. Aquí, cómo funciona: debes comprar una caja de las galletas del doctor en tu tienda de nutrición cercana o bien puedes comprarlas en línea. Comes seis galletas (estas vienen en las variedades de harina de avena con pasas, chocolate, arándanos, plátano y coco), en todo el día y luego debes finalizar la jornada con una cena saludable, sin galletas.

Sanford Siegal ha inventado su propia versión de las galletas dietéticas desde 1975. Él dice que su receta contiene una "fórmula secreta" con aminoácidos destinados a mantener el hambre tras las bayas y que, además, tienen un propósito: controlar el hambre lo suficientemente bien para permitirle a la persona seguir una dieta de 1.000 o 1.200 calorías.

¿Los resultados? Siegal dijo que en promedio, las personas que realizan esta dieta y que utilizan su marca pierden de 10 a 15 libras.

¿Podemos creerlo?

De hecho, sí podemos. Los expertos dicen que no es una ilusión creer que esta dieta estratégica a base de galletas puede ayudarte a perder las libras que tienes de más; sin embargo, los nutricionistas también alertan sobre el hecho depositar demasiada confianza en hablar de recetas secretas.

"El ciento por ciento de la razón de por qué las dietas funcionan se debe a que son bajas en calorías", dijo Dawn Jackson Blatner, un nutricionista matriculado y además autor de "The Flexitarian Diet".

Y la dieta de la galleta no es diferente. Al reducir el número de calorías que consumes, por consecuencia bajarás de peso.

Además, esta dieta hace que la única decisión difícil que tienes que tomar sea elegir entre chocolate y banana, dijo Heather Mangieri, una nutricionista matriculada y fundadora de Nutrition Checkup, una práctica privada de nutrición en Pittsburgh.

"La dieta es de porciones controladas, simple y conveniente", agregó, son justo todas las cosas deseables para las personas ocupadas que buscan hacer un cambio rápido en sus vidas.

Esto es exactamente lo que sucedió con Jonathan Cooper, una personalidad de radio de 27 años de New York. El fue víctima de unos horarios muy ocupados e irregulares y de los malos hábitos de alimentación. Cuando llegó a las 285 libras, decidió seguir la Dieta de la Galleta a principios de 2010. A partir de ese momento, ha consultado de manera regular con un médico y ha roto la barrera de las 125 libras.

Él dijo que fue la conveniencia de la dieta empaquetada lo que lo llevó al éxito. Con una dosis diaria de galletas a su disposición, "ni si quiera vas a pensar en tomar una mala decisión", confesó Cooper.

Entonces, ¿cuál es el truco?

"El plan de la dieta es restrictivo y aburrido", dijo Mangieri. Ella explicó que cuando las personas eligen qué alimentos comen, están conducidos por el sabor y el hambre. La repetición de cualquier comida, incluso si se tratara de una galleta, puede volverse muy monótono.

Por no mencionar el hecho de que somos seres muy sociales, agregó Blatner. No es muy divertido salir a almorzar con tus compañeros de trabajo y mirarlos comer una deliciosa comida mientras tú te centras en tu paquete de galletas. El tema en sí de la cuestión es entender que, incluso si este tipo de dieta te provee un camino claro hacia una cintura más pequeña, no es del todo realista.

De hecho, la monotonía que puede causar que una persona que hace dieta se salga del camino no es solo un peligro mientras la hace. Además, se convierte en un obstáculo cuando el paciente ya ha perdido peso y está listo para re-ingresar al mundo sin dieta.

"¿Qué sucede cuando todas aquellas dietas se desmoronan y queremos comer comida de verdad nuevamente?", preguntó Mangieri.

En un mundo ideal, los que hacen este tipo de régimen tiene un sistema de apoyo que incluye un nutricionista que los ayuda a aprender sobre hábitos saludables de alimentación a medida que avanzan. Esto es lo que Cooper ha tenido, y es lo que Siegal dice que hizo con sus propios pacientes.

Si realmente quieres que la dieta funcione en el largo plazo, dijo Blatner, debes poner toda tu energía en aprender los elementos correctos de la última comida del día. Ella sugiere componerla de un 25% de proteínas magras, otro 25% de granos enteros y un 50% de producción. De esta manera, tendrás una fórmula equilibrada en la cual basar tus hábitos de alimentación post-dieta.

Pero ella continúa siendo escéptica en relación a las personas que hacen la transición de dieta sin subir de peso.

"No te sorprendas cuando funcione", dijo Blatner. "Pero para la mayoría de las personas, es solo una solución a corto plazo".

Foto: Hemera Technologies/AbleStock.com/Getty Images

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Escrito por leigh remizowski
Traducido por stefanía saravia