Metas a futuro de las adolescentes embarazadas

De acuerdo con los Centers for Disease Control and Prevention (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) de los Estados Unidos, más de 329.700 bebés nacieron de madres adolescentes de entre 15 y 19 años de edad sólo en el 2011. Mientras que un embarazo no planeado puede poner fácilmente en espera los planes a futuro de un adolescente, las adolescentes embarazadas todavía deben continuar para fijarse metas con el fin de garantizar los mejores resultados posibles para ellas y sus hijos.

Educación secundaria

Aunque el reto de completar la escuela secundaria en sí mismo es difícil para muchos adolescentes, cuando cursan un embarazo no planeado puede hacer mucho más difícil graduarse. Finalizar la escuela secundaria, o un programa equivalente como el GED, es un objetivo importante para muchas adolescentes embarazadas. Este objetivo se complica a menudo al tener que tomarse el tiempo para, y después seguir, el nacimiento y tratar de adaptarse al horario de la escuela mientras se cuida un nuevo bebé. Además, la falta o el costo del cuidado de un niño puede hacer muy difícil para que las madres adolescentes regresen a la escuela después del nacimiento de un niño.

Escolarización y carreras después de la secundaria

Los objetivos educativos para las adolescentes embarazadas también pueden extenderse más allá de los años de escuela secundaria y en la universidad u otro programa de post-secundaria. Elegir una carrera que ofrezca un salario digno para ella y su bebé es a menudo un objetivo futuro para una adolescente embarazada. El National Center for Education Statistics señala que los adultos jóvenes que completaron un diploma de secundaria en 2010 tenía un ingreso promedio anual de $25.000, mientras que los que terminaron una licenciatura tuvieron un mayor salario promedio de $40.000 dólares por año. Establecer objetivos para inscribirse y completar un programa de post-secundaria que conduzca a una carrera rentable pueden ayudar a las adolescentes embarazadas a mantener a sus hijos sin la ayuda de otras fuentes o asistencia financiera, como préstamos de sus padres o los fondos de asistencia social del gobierno.

Embarazo futuro

Mientras estar embarazada siendo una adolescente sin duda implica una tensión financiera, emocional y educativa en una adolescente, tener un segundo embarazo no planeado puede magnificar estas cuestiones. Según la National Campaign for Teen and Unplanned Pregnancy (Campaña Nacional para Adolescentes y Embarazos no Planeados), el 16% de los bebés nacidos de madres adolescentes provienen de un segundo embarazo. Tras el parto, las madres adolescentes pueden establecer una meta futura para mantener la abstinencia o usar métodos anticonceptivos para mantenerse sin embarazos no planeados posteriores. A pesar de que tener sólo un hijo durante la adolescencia sin duda no es fácil, la decisión de reducir o eliminar a través de la abstinencia el riesgo de tener más de un embarazo, puede marcar la diferencia en los futuros planes de la joven madre.

Matrimonio y relaciones

La mayoría de los embarazos adolescentes, un 88%, de acuerdo con la National Campaign to Prevent Teen and Unplanned Pregnancies (Campaña Nacional para Prevenir Embarazos No Planeados entre Adolescentes) es de mujeres que no están casadas. Aunque el matrimonio no garantiza ciertamente la facilidad de formar una familia, tener un cónyuge o una pareja puede hacer que la crianza sea menos estresante. Desde contribuir con los ingresos de la familia hasta manejar algunas de las tareas del cuidado del niño, tener una pareja puede ayudar a la madre adolescente a relajarse mentalmente y sentirse más cómoda con su nuevo papel. Las adolescentes embarazadas solteras pueden establecer metas futuras que incluyan la búsqueda de un compañero adecuado que pueda mantener a la familia y contribuir de una manera significativa.

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Escrito por erica loop | Traducido por mayra cabrera