Menta y presión sanguínea

La menta es "un sabor popular para la goma de mascar, la pasta de dientes y el té, también se utiliza para calmar el malestar estomacal o para ayudar en la digestión", según el University of Maryland Medical Center. La menta puede aliviar una variedad de dolencias, incluyendo problemas digestivos, dolores musculares y dolores de cabeza. Pero puede afectar los valores de la presión arterial si no se usa con precaución.

Identificación

El National Center for Alternative and Complementary Medicine define a la menta como un cruce entre dos hierbas, menta acuática y menta verde. La menta crece generalmente en toda Europa y América del norte. A menudo se considera una hierba calmante que generalmente es segura para los adultos en dosis muy pequeñas. La menta puede causar acidez en algunas personas.

Efectos

Los minoristas de aromaterapia advierten a los pacientes con presión arterial elevada para que eviten la menta, porque puede aumentarla. Cuando se usa en cantidades muy altas, la menta y su constituyente, el mentol, pueden tener efectos negativos sobre la presión arterial. El mentol, a menudo utilizado en remedios para el resfriado de venta libre, también puede aumentar significativamente la frecuencia cardíaca.

Interacciones

Según la American Cancer Society, la menta puede tener efectos adversos que deben considerarse antes de utilizarla: "los aceites de la menta, cuando se toma por vía oral, pueden afectar la manera en que otras drogas son absorbidas por el cuerpo y pueden interferir con los antiácidos, los medicamentos para la hipertensión arterial y otros". Si estás tomando medicamentos para bajar la presión arterial, dile a tu médico que estás usando el aceite de menta para garantizar la efectividad de la medicación. Los National Institutes of Health advierten que también debes consultar con un médico antes de mezclar los suplementos de hierbas, ya que pueden tener un efecto combinado con la presión arterial.

Advertencia

El aceite de menta puede causar irritaciones en la piel y no debe colocarse directamente sobre la misma. La menta puede exacerbar las condiciones de reflujo gástrico y debería evitarse en individuos con esta condición. Los National Institutes of Health señalan que "el aceite de menta por vía oral puede causar dolor de cabeza, mareos, acidez, ardor anal, ritmo cardíaco lento o temblor muscular". Las grandes dosis pueden causar efectos secundarios graves, incluyendo daño cerebral. Las madres embarazadas y lactantes deberían evitar la menta porque no se conocen plenamente sus efectos.

Tipos

El té de menta es conocido como un aliviador del estrés. Su aroma calmante puede disminuir el estrés y aliviar los dolores de cabeza y disminuir el estrés puede ayudar a reducir la presión arterial alta. El aceite de menta es otro uso común. El aceite puede ser inhalado o mezclado en un baño caliente, y las cápsulas de menta también están disponibles. Estas cápsulas con recubrimiento entérico se utilizan comúnmente para el tratamiento del síndrome del intestino irritable, náusea o cálculos biliares.

Más galerías de fotos



Escrito por angela lang | Traducido por marcela carniglia