Melón tuna y la digestión

El melón tuna (honeydew) es un tipo de melón relacionada con el melón calameño, la sandía, los pepinos y el calabacín. Originario de Oriente Medio, los melones tuna son la más dulce de todas las variedades de melón, con carne verde claro rodeada por una corteza amarilla cremosa. Esta fruta es rica en azúcares de densidad de energía, con una muy baja cantidad de proteínas y casi sin grasa. Sin embargo, incluso la más pequeña cantidad de macronutrientes en los alimentos que consumes es sometida a la digestión.

Carbohidratos

Los carbohidratos en el melón son azúcares y fibra, sin almidón. Aproximadamente dos tercios de los azúcares de esta fruta son glucosa y fructosa, los monosacáridos son lo suficientemente pequeños para su absorción y por lo tanto, no requieren ninguna digestión. El azúcar restante en el melón es sacarosa, que necesita ser digerida antes de que tu cuerpo la pueda absorber. La digestión de sacarosa se produce en el intestino delgado, donde las células especiales, llamadas células de frontera de cepillo, segregan la invertasa de enzimas digestivas. La sacarasa separa cada disacárido en una molécula glucosa y una de fructosa, que luego se absorben en las células intestinales. Aproximadamente el 10% de los carbohidratos totales del melón es fibra dietética. Este componente es difícil de digerir en tu estómago, pero mejora tu salud gastrointestinal proporcionando volumen a tus productos de desecho para ayudar a prevenir el estreñimiento.

Proteínas

Sólo alrededor del 55 de las calorías en el melón son de proteína; sin embargo, tu cuerpo digiere este macronutriente para que pueda absorber los aminoácidos que contiene. La digestión de la proteína del melón tuna comienza a medida que se desarrolla el jugo gástrico en el estómago o se desnaturaliza, el filamento de la proteína, permitiendo que la enzima digestiva de la pepsina corte las proteínas en péptidos más pequeños. A medida que los péptidos viajan a tu intestino, el páncreas libera más enzimas proteolíticas para completar la digestión de las piezas de la proteína en aminoácidos individuales. Las células que recubren el intestino entonces absorben los aminoácidos individuales.

Grasa

El melón tuna contiene sólo una ínfima cantidad de grasa, sin embargo, tu sistema digestivo se ocupa de ella una vez que te lo comes. La mayoría de la grasa en el melón existe como triglicéridos de ácidos grasos insaturados y la digestión rompe estas moléculas en glicerol y ácidos grasos libres. Este proceso se produce en el intestino delgado, donde se mezcla la bilis de la vesícula biliar con la lipasa digestiva del páncreas para actuar sobre las moléculas de la grasa del melón. Una vez que estos factores degradan los triglicéridos en sus componentes de glicerol y ácidos grasos, tu intestino los absorbe.

Otros nutrientes

Casi todo el peso de un melón tuna proviene del agua que contiene. El agua del melón no se somete a la digestión, sino que viaja a través de su tracto digestivo hasta que alcanza el intestino. Aquí, se absorbe la mayor parte del agua de melón. Asimismo, la vitamina C y potasio abundante en esta fruta ya son lo suficientemente pequeños como para la absorción, así no que no son procesados por la digestión tampoco.

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Escrito por jan annigan | Traducido por paulina illanes amenábar