La melatonina y la función hepática

La melatonina es una hormona que se produce naturalmente en el cuerpo que es responsable de mantener el sueño. Es posible que hayas oído hablar de su uso como suplemento para ayudar a dormir o para ayudar con el jet lag. Ahora está siendo estudiada para más que para simples funciones del sueño, ya que tiene potencial como antioxidante. Debido a que estos estudios son nuevos, ten cuidado al utilizar la melatonina para otra cosa que no sea dormir. Como con cualquier suplemento nuevo, consulta con tu médico antes de comenzar.

Antecedentes del hígado

El hígado es un órgano importante del cuerpo, que funciona para protegerte de las sustancias tóxicas, filtrando la sangre y produciendo colesterol. De acuerdo con un artículo publicado en la revista The Oncologist en abril de 2001, el hígado utiliza una variedad de enzimas para llevar a cabo la desintoxicación, después de dos fases para transformar los compuestos en inerte, las sustancias solubles en agua que pueden ser excretadas en la orina. El artículo dice que ambas fases son importantes y que las disfunciones en una u otra pueden dar lugar a sustancias tóxicas que se liberan en el cuerpo.

El estrés oxidativo

En un estudio publicado en julio de 2010 en la revista Free Radical and Biology Medicine, se encontró estrés oxidativo que se compone por una sustancia llamada dimetilarginina asimétrica (ADMA), que inhibe la sintetasa del óxido nítrico, una parte importante de la estructura celular y también es responsable para muchas enfermedades sistémicas. El estudio encontró que la melatonina impidió aumentos de ADMA en el hígado de rata. Esta información sugiere que la melatonina puede ser una posible terapia para diferentes enfermedades con niveles elevados de ADMA celular, pero se necesita más investigación antes de que la melatonina pueda ser comercializada para este uso.

Peroxidación lipídica

La peroxidación de lípidos se produce en el hígado y se asocia con el deterioro de las funciones de proteínas ubicadas en el entorno de la membrana, según un artículo publicado en la revista Current Molecular Medicine en julio de 2007. La peroxidación lipídica puede conducir a daño de los radicales libres en las células y la melatonina se ha demostrado que ayuda a reducir la peroxidación. Un estudio que se centró en la melatonina y la peroxidación lipídica fue publicado en junio de 2010 en la revista Neuro Endocrinology Letters. Encontró que las inyecciones de melatonina impidieron la peroxidación de lípidos en las células del pulmón, en particular la peroxidación inducida por bromato de potasio. El estudio publicado en Current Molecular Medicine también mostró que la melatonina era útil en la prevención de la peroxidación lipídica.

Niveles de glucógeno del hígado

El glucógeno es una sustancia almacenada en el hígado, a la espera para que el cuerpo la convierta en glucosa para combustible para las células. Es importante en el mantenimiento de azúcar en la sangre. El Pakistán Journal of Pharmaceutical Sciences publicó un estudio en julio de 2010, sobre el efecto de la melatonina sobre los niveles de glucosa en glucógeno y plasma. Mientras que los niveles de glucosa en plasma no mostraron diferencia, los niveles de glucógeno del hígado aumentaron significativamente con la suplementación de melatonina. Este estudio no se realizó en los seres humanos, así que se necesita más información antes de que la melatonina pueda ser segura para la mejora de tus niveles de glucógeno del hígado.

Precauciones

De acuerdo con el artículo recientemente mencionado, publicado en Current Molecular Medicine, utilizar la melatonina en experimentos de laboratorio no se traduce necesariamente al uso humano. Se dice específicamente que la capacidad antioxidante de la melatonina en una solución es muy diferente de su capacidad en situaciones de células humanas. Dado que esta información es prometedora y valiosa, asegúrate de hablar sobre el uso de la melatonina con tu médico, quien puede mantenerte al tanto de cualquier novedad con el suplemento.

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Escrito por christy callahan | Traducido por gabriela nungaray