Las mejores prácticas para el desarrollo del bebé y del niño

Las mejores prácticas, también conocidas como prácticas apropiadas para el desarrollo, son las que se conocen ayudan a los bebés y niños pequeños a desarrollar su potencial individual. Son una serie de principios que guían la planificación y acciones de las personas que trabajan y cuidan de los niños pequeños. A pesar de que a menudo se aplican en los centros de cuidado infantil, la idea de las mejores prácticas también puede servir para aquellos padres que optan por cuidar a sus hijos en casa.

Basado en las relaciones

De acuerdo con la National Association for the Education of Young Children (NAEYC), las mejores prácticas reconocen que para los lactantes y niños pequeños, el aprendizaje está basado en las relaciones. Los bebés y niños pequeños se unen a las personas con las que pasan tiempo. Estas personas incluyen a los padres, cuidadores, niñeras, hermanos, parientes y cualquier otra persona con la que el niño desarrolle una relación. La seguridad de estos lazos permite a los bebés y niños pequeños explorar su mundo, sabiendo que siempre pueden contar con estas relaciones. Los bebés y niños pequeños que sufren un trauma o que están separados de sus cuidadores primarios necesitan apoyo adicional para desarrollar vínculos sanos con gente nueva.

Aprendizaje y desarrollo secuencial

Las mejores prácticas también incluyen el conocimiento típico del bebé y el desarrollo del niño. La mayoría de los padres y los profesionales de cuidado de niños generalmente saben qué esperar de los bebés y niños pequeños a ciertas edades. El conocimiento de lo que es el desarrollo típico ayuda a los padres y cuidadores a ajustar sus actividades, expectativas y acciones a lo que el bebé o niño pequeño es capaz de hacer. El desarrollo secuencial significa que ciertos hitos ocurren en un orden específico, por razones particulares. La mayoría de los bebés gatean antes de caminar y balbucean antes de hablar. Conocer el desarrollo también ayuda a las personas a determinar si un determinado comportamiento es motivo de preocupación o no. Por ejemplo, un recién nacido que se despierta cada 3 horas para comer actúa de acuerdo a lo esperado para su desarrollo, mientras que este mismo comportamiento podría ser motivo de preocupación en un niño de 3 años de edad.

La importancia de las primeras experiencias

Según la NAEYC las mejores prácticas para bebés y niños pequeños reconocen que las primeras experiencias son importantes. Esto no significa que la gente tiene que recibir toda la experiencia y tipo de enriquecimiento posible en los primeros 3 o 5 años. Esto significa que las primeras experiencias importan, y que las relaciones, consistencia y estabilidad son especialmente importantes a esta temprana edad. Antes de los 3 años, los niños aprenden sobre el mundo en función de si se satisfacen o no sus necesidades de alimentación, estructura y amor. Los niños que sufren traumas o que tienen muchos cuidadores inconsistentes a temprana edad pueden tener más dificultades para formar vínculos seguros a medida que crecen.

Importancia del juego

La importancia del juego es un aspecto crítico en las mejores prácticas. Los bebés y los niños pequeños aprenden a través del juego, y por medio de la exploración independiente. Un bebé que está tumbado de espaldas agitando un sonajero está aprendiendo acerca de la causa y el efecto, habilidades motoras finas y el sonido. Puede optar por experimentar voltearse para ver cómo funciona su cuerpo, o puede sentirse frustrado y hacer alboroto para que lo alcen. Todas estas actividades son simples oportunidades que tiene un bebé para formar ideas acerca de cómo funciona el mundo.

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Escrito por stacy zogheib | Traducido por vanina frickel