Los mejores monitores a prueba de agua de frecuencia cardíaca

La velocidad con la que late tu corazón determina la fuerza con la que estás haciendo ejercicio. Un monitor de frecuencia cardíaca puede ayudarte a seguir los latidos de tu corazón para que puedas seguir ejercitando mientras monitoreas tu desempeño. Es posible que quieras tener un monitor de frecuencia cardíaca resistente al agua si vas a utilizar el equipo durante la natación, el tiempo lluvioso o si tiendes a sudar mucho. Tus opciones para un monitor de ritmo cardíaco incluyen el uso de un reloj de pulsera, una correa para el pecho o un clip en la oreja. La mejor opción para ti dependerá de tus preferencias personales y tus razones para usar el monitor.

Monitor

Muchos monitores de ritmo cardíaco transmiten su información desde una correa para el pecho hasta un reloj que llevas en la muñeca. Dos ejemplos: la Polar FT1 y la FT2 Polar. Los monitores Polar muestran inmediatamente tu ritmo cardíaco de la correa a el reloj para que puedas entrenar a un nivel constante. Algunos monitores, como el Sportline 960 utilizan sólo un reloj para medir y mostrar tu ritmo cardíaco, pero tienen una menor precisión que las correas del pecho. Sin embargo, si te resulta incómodo utilizar las correas, el Sportline 960 es una gran opción para visualizar rápidamente tu ritmo cardíaco y hacer un seguimiento de las calorías quemadas. Si no necesitas ver tu ritmo cardíaco, pero quieres escucharlo, puedes seleccionar el Pulso Finis aguamarina, diseñado para la natación. Esta unidad se conecta a las gafas y te coloca un electrodo dentro de tu oído para que puedas controlar tu pulso.

A prueba de agua

Las pantallas del Polar FT1 y FT2 son resistentes a 30 m de profundidad. El monitor de la banda de reloj Sportline 960 es resistente a 50 metros de profundidad. Que sea resistente al agua no significa que puedas utilizar las pantallas mientras buceas. Polar no recomienda pulsar cualquiera de los botones mientras que el reloj esté en el agua. El Pulse Aqua es completamente resistente al agua. Puedes seleccionar distintos modelos de correas del pecho para transmitir tu ritmo cardíaco a tus pantallas polares. La correa para el pecho Polar T31 es 100 por ciento a prueba de agua. Todos los componentes eléctricos están encerrados en el interior del monitor para que no se corroa cuando se exponga al agua durante la natación, la sudoración o el tiempo lluvioso.

Fácil de usar

El Polar FT1 te permite seleccionar manualmente tu rango de ritmo cardíaco objetivo. Esto es importante si tienes una mayor o menor frecuencia cardíaca normal en reposo, ya que tu ritmo cardíaco de entrenamiento no entra en las categorías previstas según la edad. El FT2 pre-establece su meta de ritmo cardíaco en función de tu edad. El Sportline 960 está disponible con tres rangos del corazón pre-establecidos y se puede programar según tus preferencias individuales. El Aqua Pulse no tiene que ser programado, ya que transmite el sonido de tu ritmo cardíaco y no el número. Coloca la unidad en tu oído y comienza a nadar.

Limitaciones

Al utilizar un sistema de monitoreo del estilo de correa en el pecho o un sistema de monitoreo en la muñeca, los dispositivos pueden cambiar durante la actividad de natación. Si esto ocurre, la transmisión de tu información de la frecuencia cardíaca se puede retrasar o ser inexacta. La mejor manera de asegurarte que recibes la pantalla de ritmo cardíaco más precisa es sujetar el monitor en el pecho y la muñeca. Polar advierte que un alto contenido de cloro en el agua de la piscina puede interferir con la señal. También puedes experimentar una interferencia de lociones en la piel, o la composición de la piel. Si un tipo de monitor no te da resultados precisos, prueba con otro tipo hasta que encuentres el mejor monitor para tu cuerpo.

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Escrito por lisa m. wolfe | Traducido por eliana belen doria