Las mejores maneras de perder peso después de una cesárea

Debes tratar de estar de volver a tu peso antes del embarazo seis meses después de nacido tu bebé, afirma la página web de MedlinePlus. Tu recuperación de una cesárea toma más tiempo que de un parto vaginal, por lo que no te debes apresurar por comenzar un programa para perder peso. Espera hasta seis semanas después del parto, o incluso dos meses si están amamantando a tu bebé, para tratar de bajar de peso. A continuación, debes empezar poco a poco un programa de ejercicio, comer bien y continuar la lactancia materna para ayudar a deshacerse del peso extra.

Amamantar a tu bebé


Amamantar a tu bebé puede ayudar a perder peso.

Si decides amamantar a tu bebé, perderás peso porque estás quemando calorías adicionales para proveer alimento a tu bebé recién nacido. Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, las madres que amamantan a sus hijos pierden más peso los tres meses después del parto que las madres que no lo hacen. Si continúas amamantando después de que tu bebé tiene de 4 a 6 meses, seguirás perdiendo peso y la mejor parte es que no tienes que poner mucho esfuerzo para ello. La Leche League recomienda seguir con tu dieta normal y comer cuando tengas hambre para perder peso efectivamente.

Comienza con el ejercicio


Caminar después de una cesárea puede acelerar la recuperación.

El sitio web KidsHealth afirma que caminar después de una cesárea acelera la recuperación y evita la formación de coágulos sanguíneos. Habla con tu médico primero, pero después de seis a ocho semanas puedes aumentar gradualmente tu nivel de actividad y comenzar una rutina de ejercicios. Comienza lentamente y realiza ejercicios aeróbicos y de tonificación. El fisiólogo del ejercicio Jill Stovsky en el sitio web BabyCenter recomienda caminar, trotar, nadar, andar en bicicleta y los ejercicios abdominales. Un aumento en el nivel de actividad y comer 100 calorías menos te ayudará a perder peso y es un método seguro si estás amamantando.

Comer sano


Come un desayuno saludable.

Comienza el día con un desayuno saludable, lo que te dará la energía que tanto necesitas y evitarás la fatiga. Come de cinco a seis comidas pequeñas al día y no saltes ninguna, también bebe de ocho a nueve vasos de líquido al día, preferentemente agua pues, según MedlinePlus, el agua ayuda a eliminar las grasas al bajar de peso. Consume alimentos ricos en nutrientes que contengan una gran cantidad de vitaminas y minerales sin muchas calorías. Consume panes integrales, arroz y pastas en vez de granos refinados y disfruta de frutas y verduras frescas. Para consumir proteínas, come carnes magras, huevos, pescado, frutos secos y elige productos lácteos bajos en grasa.

Limita los alimentos poco saludables


Limita la cantidad de alimentos poco saludables que consumes.

Cada nueva mamá debe ser capaz de disfrutar de un postre de vez en cuando, pero lo deben hacer con moderación. Los pasteles, galletas, helados y dulces contienen mucha grasa saturada, azúcar y calorías, lo que hará que los números en suban sigilosamente en vez de que bajen. Comer entre comidas es importante, pero evita los refrigerios salados, como las papas fritas y elige las frutas y verduras. Mantente alejado de los refrescos, jugos y otras bebidas azucaradas pues su contenido de azúcar y calorías pueden impedir la pérdida de peso.

Más galerías de fotos



Escrito por michelle fisk | Traducido por andrew steven reyes cortes