Las mejores maneras de hacer que un niño deje de toser

Tratar la tos de tu hijo puede ser un desafío. Desde 2008, la U.S. Food and Drug Administration ha recomendado que los padres eviten el tratamiento de la tos de los niños con medicamentos para la tos de venta libre, los beneficios de estos medicamentos no son mayores que los posibles inconvenientes. Afortunadamente, es posible tratar la tos con eficacia en tu casa. Incluso si tu hijo tiene la edad suficiente para tomar con seguridad los medicamentos de venta libre para la tos, considera probar los remedios caseros recomendados por la American Academy of Pediatrics.

Nivel de dificultad:
Moderada

Necesitarás

  • Líquidos transparentes
  • Miel (para niños mayores de 1 año)
  • Humidificador

Instrucciones

  1. Haz tu propio jarabe para la tos. Para bebés de 3 meses a 1 año de edad, calienta agua, jugo de manzana o líquido claro. Dale a tu bebé entre 1 y 3 cucharaditas de líquido caliente, cuatro veces al día. Los niños mayores de un año de edad pueden beneficiarse de 1/2 a 1 cucharadita de miel, según sea necesario. No le des miel a un niño menor de 12 meses, ya que puede causar botulismo. A diferencia de los medicamentos, no hay necesidad de seguir un horario, puedes darle a tu hijo un líquido caliente o la miel cada vez que tenga un ataque de tos. Si tu hijo es menor de 3 meses, habla con tu médico primero.

  2. Envía a tu pequeño a la ducha. El vapor de una ducha caliente puede ayudar a disminuir los espasmos de la tos. Si tu hijo disfruta de la ducha, deja que tome duchas calientes frecuentes para calmar la tos. Si no está listo para ducharse por su cuenta, siéntate en el baño con él y juega en silencio mientras la ducha caliente vaporiza la habitación.

  3. Agrégale humedad a la casa. El aire seco del invierno puede causar o agravar la tos. Un humidificador añade humedad al aire y puede ayudar a aquietar la tos. Los humidificadores son particularmente útiles en los dormitorios, donde el aire húmedo puede ayudar a que tu hijo tenga un sueño reparador.

  4. Dale muchos líquidos. El agua, los jugos y otros líquidos ayudan a mantener a tu hijo hidratado y con pocas secreciones haciendo que la tos sea más productiva y menos dolorosa.

Consejos y advertencias

  • Ponte en contacto con tu médico si la tos de tu hijo está acompañada de dificultad para respirar o respiración ruidosa, labios o cara azules, tos con sangre o fiebre alta. Además, comunícate con tu médico si tu hijo parece inusualmente irritable o débil.

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Escrito por stephanie dube dwilson | Traducido por katherine bastidas