Las mejores maneras de adelgazar el estómago

Adelgazar tu estómago puede mejorar tu apariencia y beneficiar tu salud. Ese vientre prominente incrementa tus riesgos de sufrir enfermedades serias, incluyendo la alta presión arterial y enfermedades cardiacas. Debido a que la reducción localizada no es posible, la mejor manera de reducir tu estómago es tomar un enfoque de cuerpo completo que incluya una dieta bien pensada, ejercicio cardiovascular y entrenamiento de fortalecimiento. Esta combinación puede acumular el déficit calórico necesario para perder grasa del cuerpo y el estómago.

Vigila lo que comes

Un déficit de 500 calorías al día pueden iniciar la pérdida de peso a razón de una libra a la semana. Reducir tu ingesta calórica haciendo cambios en tu dieta y hábitos de alimentación puede contribuir a este déficit. Por ejemplo, practica el control de porciones y limita esos alimentos que sabotean tu dieta y que contienen una gran cantidad de azúcar, colesterol, sal y grasas saturadas o trans. Consigue nutrientes de todos los grupos de alimentos: granos enteros, vegetales, proteínas magras, lácteos reducidos en grasa y frutas. Elegir alimentos bajos en calorías en vez de los que son altos en ellas pueden hacer también la diferencia. Por ejemplo, come palomitas de maíz infladas con aire en lugar de papas fritas o come sopas con base en caldos en lugar de sopas cremosas.

Aumenta la intensidad del ejercicio cardiovascular

Los expertos recomiendan generalmente hacer ejercicio cardiovascular hasta por 300 minutos a la semana para perder peso. Esto puede incluir trote, bicicleta, subir escaleras o usar una máquina elíptica. Podrás optimizar los resultados integrando intervalos de alta intensidad en tu rutina. De acuerdo con los descubrimientos de los estudios publicados en el "Journal of Obesity", los intervalos de alta intensidad han demostrado quemar de manera efectiva la grasa corporal y del estómago. Simplemente aumenta la intensidad del ejercicio durante más o menos un minuto, al punto de que no puedas hablar más. Luego recupérate por más o menos dos minutos a un ritmo más lento. Alterna las intensidades durante tu entrenamiento.

Fortalece tus músculos más grandes

El entrenamiento de fortalecimiento reduce la grasa del cuerpo y del estómago, porque estimula el tejido muscular, que promueve la quema de calorías; tu metabolismo durante el reposo logra un impulso, así que quemarás calorías incluso cuando estés descansando. Trabajar tus grupos musculares más grandes es lo más efectivo y quema la mayor cantidad de calorías y grasa. Incluye ejercicios compuestos y de combinación, como las estocadas con elevaciones laterales, flexiones, preses de banca, sentadillas con elevaciones frontales y pasos al frente con preses por encima de la cabeza. Realiza entrenamiento de fortalecimiento al menos en dos días no consecutivos de la semana.

Enfócate en tus abdominales

Como parte de tu rutina de entrenamiento de fortalecimiento, los ejercicios abdominales pueden fortalecer de manera efectiva los músculos que se encuentran debajo de la grasa. Estos ejercicios no reducen la grasa del vientre, pero dan forma a tus músculos, de manera que cuando el exceso de grasa se reduzca, tendrás un abdomen tonificado y firme. De acuerdo con el American Council on Exercise, unos abdominales fuertes ayudan a prevenir lesiones, alivian el dolor de la espalda baja y mejoran tu desempeño atlético y postura. Un estudio que patrocinaron demostró que el ejercicio de la silla del capitán, abdominales sobre una pelota de estabilidad, abdominales en bicicleta y abdominales inversas son los que desarrollan de manera más efectiva tus abdominales.

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Escrito por kimberly caines | Traducido por reyes valdes