Las mejores hierbas naturales antibióticas

Los antibióticos farmacéuticos se usan para tratar una amplia variedad de enfermedades, con efectos secundarios que van desde los problemas digestivos a la evolución de la resistencia de las bacterias. Las hierbas son seguras y una forma natural de tratar las enfermedades como los resfríos comunes y las gripes porque no tienen efecto secundarios graves al estimular al sistema inmune y apoyan la desintoxicación.

El poderoso ajo

El ajo ha sido usado medicinalmente por miles de años como un antibiótico interno y externo. De acuerdo al Maryland Medical Center, el ajo ha sido tradicionalmente usado para prevenir la propagación de enfermedades infecciosas, incluyendo la plaga, para tratar y evitar la gangrena de los soldados y como un antiséptico para evitar que la heridas se infecten. Un estudio publicado en junio de 2009, Critical Reviews in Food Science and Nutrition, sugiere que el ajo apoya al sistema inmune por su capacidad antioxidante, evitando potencialmente el cáncer y las enfermedades del corazón junto con la estimulación de la fuerza general de la inmunidad.

La equinácea para el sistema inmune

La equinácea es generalmente calificada como la mejor hierba antibiótica debido a su propiedades de estimulación de la inmunidad. Los indios americanos la han usado tradicionalmente para tratar las infecciones tanto externas como internas, de acuerdo al University of Maryland Medical Center. La equinácea fue un remedio herbal popular en los siglos XVIII y XIX y fue usado para tratar las infecciones severas como la malaria, el envenenamiento de la sangre, la difteria, la escarlatina y la sífilis. De acuerdo a un estudio publicado en el Journal of Medicinal Food en septiembre de 2007, la equinácea (particularmente las variedades angustifolia y pallida) es un estimulante inmune de amplio espectro que apoya tanto la respuestas innatas y como las adaptadas. Se la puede usar para aliviar los síntomas y acortar la duración de los resfríos y las gripes o tomada por cuatro a seis semanas para fortalecer el sistema inmune.

Sello dorado para los resfríos

La hydrastis canadensis, comúnmente llamada sello dorado, es otra hierba generalmente tomada como antibiótico. Fue tradicionalmente usada por los indios americanos, para la enfermedad del hígado, la diarrea y la irritación de los ojos, de acuerdo al New York University Langone Medical Center. Esta hierba ha sido usada en los Estados Unidos como un tratamiento para los resfríos y gripes comunes, y es particularmente útil para la garganta, el tracto urinario y las infecciones digestivas. Aunque algunas fuentes aseguran que el sello dorado no tiene efectos sistémicos en la inmunidad, en un estudio publicado en Immunology Letters en junio 1999 se encontró que aumenta los antígenos específicos de las inmunoglobinas, lo que significa que ayuda a la inmunidad aumentando la respuesta específica de los invasores.

Consejos rápidos

El sello dorado es específico para tonificar a las membranas mucosas inflamadas, lo que lo hace una excelente elección para terminar con las enfermedades respiratorias. La equinácea, puede ser usada para construir una fortaleza inmune antes de la temporada de las gripes o de un período particular de estrés en tu vida para aumentar la habilidad del cuerpo para pelear contra los organismos invasores. El ajo, la equinácea y el sello dorado pueden ser tomados en forma de té, tinturas, polvo, cápsulas y extractos estandarizados. En general, la equinácea tiene el efecto inmune más potente cuando se la toma como decocción, cociendo a fuego lento 1 onza (30 g) de raíz en una taza de agua por unos 15 a 30 minutos, mientras que el sello dorado es mejor tomarlo como tintura en dosis de 5 a 10 gotas. El ajo se puede comer, tomarse como tintura o hecho en té con buenos resultados.

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Escrito por amy myszko | Traducido por adriana de marco