Las mejores formas de relajarse en la bañera

Un baño caliente puede aflojar los músculos tensos, aliviar los dolores musculares y los de las articulaciones, promover una circulación saludable y proporcionar un entorno donde puedes descansar y relajarte. Cuando te sumerges en la bañera, generalmente se produce una sensación calmante, pero hay formas en las que puedes aumentar la relajación y obtener los mayores beneficios de un buen remojo después de un día duro.

Sales de Epsom


Las sales de Epsom agregadas a tu baño son terapéuticas.

Al agregar sales de Epsom a tu baño puedes aumentar la relajación y rejuvenecerte. Estas sales están compuestas de sulfato de magnesio cristalizado, un compuesto mineral que supuestamente ofrece muchos beneficios para la salud. Según el National Institutes of Health, el magnesio promueve la salud y el funcionamiento muscular, regula los niveles de insulina y ayuda a mantener una presión arterial normal. El sulfato de magnesio también se usa a menudo para tratar la migraña y los dolores de cabeza. Llena la bañera con agua tibia y agrega dos tazas de sales de Epsom antes de bañarte. Si tienes una gran bañera, como una de jardín aumenta la cantidad de sales en una o dos tazas. Remójate durante 10 a 20 minutos para que tu piel pueda absorber el sulfato de magnesio. El Epsom Salt Council recomienda bañarse dos o tres veces con semana con sales de Epsom para tener una salud óptima y obtener los beneficios de relajación.

Aceites esenciales


Unas pocas gotas de aceite esencial calmarán tu cuerpo y tu mente.

Los diferentes aceites esenciales tienen distintos efectos cuando los aplicas en forma tópica, si no los consumes ni los inhalas, de acuerdo al University of Minnesota Center for Spirituality & Healing y la Life Science Foundation. Algunos aceites esenciales como el de manzanilla, el romero y la lavanda son conocidos por sus propiedades calmantes. Cualquiera de estos aceites es una adición ideal a un baño relajante, ya que inhalarás el aroma y absorberás el aceite con tu piel. Vierte cinco o seis gotas de aceite en la bañera, justo antes de entrar. Como los aceites esenciales no son solubles en agua, también debes agregarle un dispersante al agua. Dos o tres cucharadas de leche entera en forma líquida o en polvo dispersarán los aceites y alivian la piel. Las sales de Epsom también funcionan como dispersante.

Técnicas de relajación


Medita en la bañera.

Ya que un baño tibio te estimula a recostarte y a permanecer en silencio, es el entorno perfecto para realizar algunas técnicas simples de relajación. Coloca una mano sobre el estómago y la otra en el pecho. Inhala lenta y profundamente a través de la nariz. Siente la expansión del estómago mientras el pecho permanece quieto. Sostén la respiración durante varios segundos. Exhala lentamente y con fuerza a través de la boca. Otros métodos de relajación que puedes incorporar al baño incluyen técnicas sugeridas por la Northwestern Health Sciences University, como la meditación o el rezo, la imaginación guiada y la relajación muscular progresiva en la cual contraes y luego relajas un grupo muscular por vez.

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Escrito por tricia goss | Traducido por alejandra prego