Las mejores formas de cocinar filetes de salmón en la parrilla

El salmón se presta para cocinarlo a la parrilla mejor que otros pescados disponibles en tu supermercado local. Gracias a su contenido relativamente alto de grasa, el salmón se ajusta para cocinarse a la parrilla, de forma muy parecida a la carne, ahumándose por fuera mientras la humedad es sellada en el interior. A diferencia de sus primos blancos magros, el salmón no requiere mucho cuidado para evitar que se caiga a través de los huecos de tu parrilla. Seguir unos cuantos consejos eliminará a esta necesidad por completo

No tengas miedo del aceite

Cualquier receta de salmón a la parrilla se beneficiará de añadir libremente aceite de oliva directamente sobre el pescado usando una brocha y en las barras de la parrilla antes de calentarla. Hazlo mientras preparas tus filetes siguiendo tu receta, pero sólo después de haber sazonado al pescado. El aceite no sólo evita que el salmón se pegue, también añade sabor y aroma. Usa aceite de oliva ligero en vez del costoso aceite de oliva extra virgen. El aceite de oliva ligero sirve para este propósito sin añadir demasiada grasa a tu comida y sin abrumar al sabor del salmón.

¿Con o sin piel?

Decidir si cocinar o no el salmón con su piel a menudo es cuestión del gusto de tu audiencia, pero existen algunas cuestiones prácticas que debes considerar. Si retiras la piel, debes cocinar al salmón por ambos lados para evitar que se queme. Cocina primero la parte superior (con el lado redondeado hacia abajo) y después voltéalo para terminar. Coloca al filete diagonalmente sobre las barras y rótalo hacia la diagonal opuesta para crear diamantes en la parte superior. A fuego medio, permite que el salmón se cocine por tres minutos por cada lado para darle un término medio. Añade o resta alrededor de 30 segundos por lado para darle un término medio crudo o medio cocinado.

Convierte tu parrilla en un horno

Cocinar al salmón con su piel te permite cocinar al filete con la piel hacia abajo hasta el final, lo que da como resultado un filete crocante por abajo y húmedo en la parte superior. Cocínalo a fuego medio a alto por dos minutos, hasta que la parte inferior del filete luzca firme. Reduce el fuego a medio o bajo, cierra la tapa de la parrilla y deja que el salmón se ase cubierto hasta que la parte superior apenas esté opaca (alrededor de cinco minutos). Usa una espátula para retirar al filete de la parrilla. Para servir al salmón sin piel, coloca el borde de la espátula justo encima de la piel. La carne se separará fácilmente y podrás disfrutar de un salmón perfectamente dorado y sin piel.

Una alternativa al aceite

Para eliminar a la grasa adicional del proceso, protege a tus filetes de la llama directa de la parrilla usando papel aluminio. Este papel desvía al calor, pero es lo suficientemente delgado como para permitir que se dore. Coloca los filetes con el lado con piel hacia abajo en pedazo de aluminio lo suficientemente grandes como para que cada filete pueda ser envuelto de forma suelta. Los bolsillos deben estar abiertos en la parte superior. Si te gustaría un poco más de sabor, añade un diente de ajo machacado y una ramita de neldo fresco o cualquier hierba que se ajuste. Cocina los bolsillos a fuego medio a alto por tres minutes y después baja a fuego medio a bajo. Cocina al salmón cubierto por alrededor de cinco minutos para darle un punto medio.

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Escrito por dominic miller | Traducido por ana maría guevara