Los mejores antioxidantes para la piel

El proceso natural de oxidación del cuerpo crea "radicales libres". A medida que envejecemos, estas moléculas dañan y a veces matan a las células al tomar los los electrones de las mismas, lo que cambia sus estructuras y funciones. Los antioxidantes combaten el daño celular producido por los radicales libres proporcionándoles electrones. Aún cuando puedes tomar suplementos o usar productos tópicos que contengan antioxidantes, la mejor fuente es la dieta. El National Center for Complementary and Alternative Medicine pide prudencia en el uso de antioxidantes sintéticos. Se necesitan más estudios para conocer su eficacia, además el consumo de cantidades excesivas de antioxidantes en realidad puede ser perjudicial.

El betacaroteno y la vitamina A

Una vez en el cuerpo, el beta-caroteno se convierte en vitamina A, que es necesaria para mantener sanas las membranas mucosas y la piel. El University of Maryland Medical Center considera al betacaroteno como una fuente segura de vitamina A, ya que el cuerpo deja de convertir por si solo al betacaroteno cuando no necesita más vitamina A. Tomar suplementos de vitamina A puede puede provocar consecuencias negativas ya que tu cuerpo podría recibir más vitamina de la que puede manejar con seguridad. Las frutas y verduras amarillas y naranjas, como las zanahorias, el melón y las calabazas, son buenas fuentes alimenticias de betacaroteno. De acuerdo con el sitio web University of Michigan Health System, el beta-caroteno que provienen de estas fuentes naturales, es más eficaz para proteger la piel, especialmente de las quemaduras solares. Los dermatólogos prescriben derivados tópicos de la vitamina A tópica, llamados retinoides, para el tratamiento del acné. También pueden ser útiles en el tratamiento de la piel dañada por el sol y la envejecida prematuramente. Un estudio publicado en el "Journal of Investigative Dermatology" por investigadores de la University of Michigan llegaron a la conclusión de que la vitamina A estimula la producción de colágeno y reduce las metaloproteinasas de la matriz causadas ​​por el envejecimiento natural y el daño solar. Sin embargo, se necesitan más estudios para confirmar que la vitamina A y el betacaroteno son seguros y tienen un efecto en la piel.

Selenio

El selenio, un mineral y antioxidante que funciona mejor cuando se combina con vitamina E, se encuentra en altos niveles en las nueces de Brasil, en el hígado, en el germen de trigo, en los mariscos, en el atún y en la levadura de cerveza. Ten cuidado al tomar suplementos de selenio: el University of Maryland Medical Center advierte que éste puede aumentar el riesgo de desarrollar diabetes. El selenio está disponible como un tratamiento tópico que pueden proteger a la piel del daño solar y las arrugas. Una de sus presentaciones, el sulfuro de selenio, viene en forma de crema o loción. Su uso principal es en el tratamiento de la tiña versicolor, que es un hongo que afecta a la piel. En forma de champú el selenio combate la caspa y la dermatitis seborreica, que es una enfermedad que causa que la piel produzca escamas y se haga escamosa en las zonas grasas.

Vitamina C

La vitamina C, que es una vitamina de origen vegetal soluble en agua, es necesaria para que el organismo produzca colágeno y para reparar los tejidos de la piel. Esto es potencialmente útil debido a que la disminución de la producción de colágeno está vinculada con el envejecimiento de la piel. La falta de vitamina C provoca que la piel este seca, áspera y se produzcan fácilmente moretones. Puedes tomar suplementos de vitamina C o comer arándanos, tomates, fresas, naranjas, piña, arándanos, papas o brócoli. Un estudio publicado en el "Journal of the American Academy of Journalism" por investigadores del Duke University Medical Center, concluyó que la vitamina C tópica proporciona protección contra el fotoenvejecimiento. Fue particularmente eficaz cuando se combinó con vitamina E.

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Escrito por caroline jackson | Traducido por francisco roca