Los mejores aceites corporales

Ya sea que los utilices durante el baño, para realizar masajes o como un producto diario para el cuidado de la piel, los aceites corporales proporcionan propiedades emolientes y protección contra los elementos de la naturaleza que dañan el cuerpo. Además se comportan como bases ideales para extraer las propiedades curativas de ingredientes botánicos o para mezclarlos con aceites esenciales con el fin de mejorar los efectos de los aceites corporales. Cada uno de estos productos posee cualidades curativas específicas, de modo que ofrecen una variedad de opciones para todo tipo de piel o afección dérmica. Siempre debes probar el aceite en un área poco visible de tu cuerpo para detectar si sufres alguna reacción alérgica al producto.

Aceite de oliva

El aceite de oliva aún continúa siendo un favorito entre los amantes del cuidado natural de la piel, ya que hidrata y nutre. Contiene gran cantidad de nutrientes dérmicos, como ácido linoleico y beta-caroteno, según la información del sitio web drugs.com. Los fabricantes extraen este aceite de las olivas. Utiliza este producto para elaborar aceites corporales a de infusión de hierbas; es probable que la mezcla dure mucho más tiempo que la que preparas con otros aceites para el cuerpo. La herborista Dina Falconi prefiere el aceite de oliva de calidad virgen con respecto a otros tipos de este aceite, debido a que la gran capacidad para retener nutrientes. Todos los tipos de aceite de oliva tienen un aroma fuerte, por eso debes mezclarlo con un aceite sin aroma si te molesta el olor.

Aceite de sésamo

Al igual que el aceite de oliva, los antioxidantes naturales presentes en el aceite de sésamo lo convierten en un producto que sea más duradero para la infusión de hierbas. Este aceite, derivado de las semillas de sésamo, es una opción superior para tratar la piel grasa, ya que es absorbente. Para usarlo como aceite corporal hidratante, mézclalo con cacahuete o aceite de oliva. Falconi indica que hay cierta evidencia de que el aceite de sésamo protege la piel contra el sol. Úsalo en fórmulas naturales para armar protectores solares, combinado con la vitamina ácido paraaminobenzoico (PABA por sus siglas en inglés), que sirve como agente natural para proteger la piel de los rayos solares.

Aceite de jojoba

Este aceite, que se extraer de las semillas de un arbusto del desierto, es técnicamente un líquido ceroso. Falconi señala que de todos los aceites corporales, el de jojoba es el que más se parece a la seborrea, sustancia natural que produce nuestro cuerpo, pero cuya presencia disminuye en personas mayores. La herborista Falconi recomienda el aceite de jojoba para tratar la piel envejecida y seca. El sitio web drugs.com indica que varios estudios demuestran que la jojoba también ayuda a pacientes con psoriasis, quemaduras solares y piel agrietada. El aceite es incoloro e inodoro.

Aceite vegetal sólido

Uno de los aceites corporales más económicos y que se consigue con más facilidad, el aceite vegetal sólido, ya sea de la marca Crisco o una versión genérica, puede generar efectos maravillosos sobre la piel afectada, de acuerdo con la escritora Barbara Loecher, en "New Choices in Natural Healing for Women". El libro incluye una entrevista con un dermatólogo que recomienda este aceite para tratar el eczema e hidratar la piel en general, porque su textura gruesa ayuda a sellar la humedad. Aplica el producto algunos minutos después de tomar una ducha.

Aceite de semillas de uva

Quienes practican la aromaterapia, recomiendan el aceite de semillas de uva, porque es liviano e inodoro. El aceite también suele generar un efecto absorbente, de modo que es útil para las personas con piel grasa, pero es contraproducente para la piel envejecida, irritada o seca. Combínalo con otros aceites si buscas un efecto emoliente.

Aceite de germen de trigo

Este aceite, que contiene gran cantidad de vitamina E, es un complemento ideal para los aceites corporales. Sin embargo, su aroma fuerte y textura pesada lo convierten en un producto un poco abrumador si se usa de forma independiente, por eso es ideal combinarlo con aceites más livianos, como el de semillas de uvas o de sésamo para equilibrar los efectos del de germen de trigo.

Más galerías de fotos



Escrito por ellen douglas | Traducido por vanesa sedeño