Cómo mejorar el equilibrio teniendo pies planos

Si tienes pies planos, o arcos caídos, podrías desarrollar desequilibrios en tus tobillos, piernas y caderas. Yoga Journal explica que sin el soporte del arco en tus pies, tus tobillos y muslos internos se pueden debilitar, lo que puede conducir a compresión o dolor en tu espalda baja. La ortesis puede ayudar a dar soporte a tus pies mientras caminas con zapatos, pero para mejorar el equilibrio, que será benéfico en los deportes o actividades como la yoga, todo tu cuerpo inferior necesita fortalecerse.

Nivel de dificultad:
Moderada

Necesitarás

  • Zapatos para correr

Instrucciones

  1. Fortalece tu centro. Tu centro es el centro de tu equilibrio y fuerza. Todos los movimientos de tu cuerpo se originan en el centro y sirve para estabilizarte ya sea que estés caminando, corriendo o tratando de equilibrarte sobre una pierna. Tu centro comprende todas tus abdominales, caderas y espalda baja, y una rutina de fortalecimiento debe incluir trabajar todas las áreas. Por tanto, además de realizar abdominales (crunches), que tienden a trabajar tus abdominales superiores, incluye los siguientes ejercicios a tu rutina: levantamiento de piernas (leg lifts) para los músculos del abdomen inferior; plancha (planks) para el abdomen, espalda baja y caderas; y abdominales cruzadas (crossover.crunches) para trabajar las abdominales transversales, las cuales corren a los costados del torso.

  2. Mueve tus piernas. Tus glúteos, tendones de la corva, cuádriceps y muslos interiores entran todos en juego al equilibrarte sobre una pierna. Por ejemplo, una pierna superior fuerte puede ayudarte a permanecer estable mientras te mueves de una posición difícil de pie a otra en una clase de yoga. Las actividades cardiovasculares como el correr o saltar cuerda ayudará a mejorar la fuerza en estas áreas. Además, ejercicios de fortalecimiento específico, como las sentadillas (squats) estocadas (lunges) y levantamientos laterales de piernas (side leg lifts), mejorarán tu flexibilidad y potencia en esos grupos musculares.

  3. Practica equilibrarte sobre una pierna cada día. Lograr acciones físicas difíciles requiere de práctica regular para crear memoria muscular positiva tanto en los músculos como en tu cerebro. Además, cuando aprendes a cómo equilibrarte, muchas personas se enfocan en la fuerza de los pies y pantorrillas y, por tanto, puede también tomar un poco de tiempo averiguar cómo conectarte con la fuerza de tu centro, que proveerá una mayor estabilidad. Dedicar tan sólo cinco o diez minutos diarios en el equilibrio te proporcionará mejores resultados a la larga.

  4. Estira tus pies, tobillos, piernas y glúteos con frecuencia. Los músculos rígidos pueden ser difíciles de controlar y entre más suave y flexible sea tu cuerpo, más fácil será realizar poses o posturas difíciles.

Consejos y advertencias

  • Inicia despacio y sé paciente. El equilibrio toma tiempo para dominar.

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Escrito por beth rifkin | Traducido por glen boyd