¿Mejora el yogur la bacteria intestinal?

El yogur, que contiene cultivos bacterianos vivos y activos, proporciona muchos beneficios para la salud, como estimular el sistema inmunológico, acortar la duración total de la diarrea infecciosa en niños, mejorar la tolerancia de los antibióticos y los síntomas del síndrome del intestino irritable. Estos cultivos vivos beneficiosos son también conocidos como probióticos.

Beneficios

Tu intestino alberga más de 400 tipos de microorganismos o bacterias. Algunas son beneficiosas para tu salud, mientras que otras no lo son. Los probióticos ayudan a mantener las bacterias sanas y destruyen las toxinas liberadas por las bacterias dañinas. También ayuda en la absorción de las vitaminas y los ácidos grasos esenciales y ayuda con la digestión mejorando la eliminación y la función gastrointestinal. Según un estudio de 2008 en el "Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics" (Diario de la Academia de Nutrición y Dietética) la ingesta de probióticos es hoy mucho menor que el consumo de sus antepasados, que puede ser un factor que contribuye al aumento de enfermedades inflamatorias y alérgicas.

Investigación


El consumo de líquidos, la ingesta de fibra, la actividad física y la reducción del estrés promociona un sistema digestivo saludable.

La conexión entre la salud intestinal y los probióticos se remonta al siglo XIX cuando el inmunólogo ruso Elie Metchnikoff propuso que el consumo de leche fermentada por los campesinos búlgaros era la clave de su longevidad. Sin embargo, todavía se desconoce que las cepas de probióticos bacterias funcionan mejor para ciertas enfermedades y que las dosificaciones proporcionan el mayor beneficio. El consumo de líquidos, la ingesta de fibra, la actividad física y la reducción del estrés son también importantes para tener un tracto digestivo saludable.

Fuentes

Los probióticos se encuentran comúnmente en los productos fermentados como yogur, queso cottage, kefir, miso y tempeh. También están disponibles en suplementos sin receta como tabletas, cápsulas y gomitas. Lee la etiqueta para determinar el tiempo de almacenaje correcto y la temperatura para los probióticos suplementarios, ya que pueden perder su efectividad con el paso del tiempo.

Escoger el yogur correcto

Tanto si tu yogur es griego, batido o ligero, busca el sello "Live and Active Cultures"(Cultivos vivos y activos) o o consulta la etiqueta de ingredientes de nombres como Lactobacillus acidophilus, L. casei o Bicfidobacterium bifidus. Los yogures que están etiquetados por tener beneficios digestivos especiales gran parte de los mismos tipos de bacterias y niveles como otros yogures los contienen a menudo y no pueden proporcionar ninguna ayuda extra digestiva. El yogur es una gran fuente de calcio si eres intolerante a la lactosa que contiene menos lactosa que la leche o el helado y los cultivos vivos también ayudan a digerir la lactosa restante. Los yogures contienen importantes nutrientes como la vitamina D, proteínas y potasio, pero muchos están cargados de colores añadidos y azúcares. Busca un yogur que contenga menos de 15 gramos de azúcar por porción. Evita los yogures que vienen con aderezos crujientes o fruta en el fondo, ya que a menudo son más altos en calorías y azúcar. Para obtener la opción más saludable, prueba el yogur simple, sin grasa mezclada con miel y fruta fresca.

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Escrito por megan ware | Traducido por maria gloria garcia menendez