Cómo conseguir el mejor trato para la membresía en un gimnasio

10 cosas que debes y no debes hacer para encontrar el gimnasio correcto y puntajes de descuento para membresías

Todo gimnasio necesita tener miembros. Si tú, como consumidor, logras entender tu influencia al inscribirte, entonces podrás lograr ahorrar dinero.

Yo nunca he estado en un gimnasio que haya agotado sus membresías. Conclusión: los gimnasios, grandes o pequeños, siempre necesitan miembros.

Timoteo Edmunds es un entrenador, empresario y propietario de Snap Fitness en Columbia, Carolina del Sur, con 18 años de experiencia en la industria del fitness (acondicionamiento físico). En otras palabras, es exactamente el tipo de persona a la que le debes pedir consejo cuando estás buscando en el mercado para unirte a un gimnasio. Es por eso que le pedimos a él que compartiera alguna información privilegiada contigo. Si estás pensando en comprar una membresía de gimnasio, te felicitamos la iniciativa, pero es importante que te detengas y leas esto primero. Confía en nosotros: los vendedores de ese gimnasio del centro comercial calle abajo preferirían que no lo hicieras.

Ellos te necesitan. El negocio de los gimnasios es siempre un mercado de compradores.

Si estás a punto de ir a un gimnasio, debes tener en mente que hay 10 cosas que tienes que hacer y que no tienes que hacer, para que puedas lograr un plan de membresía para ti al mejor precio.

Haz una visita al gimnasio antes de inscribirte

La mayoría de la gente que conozco nunca compraría un coche sin tener una prueba de manejo. Debes tomar esta misma actitud cuando estás haciendo comprando la membresía de un nuevo gimnasio. Está bien que hagas una primera búsqueda por Internet para ir reduciendo las opciones tomando como base la gama de precios y conociendo los servicios que los gimnasios ofrecen; sin embargo, la única manera de comprobar si un establecimiento tiene todo lo que quieres es visitarlo en persona.

No desestimes el hecho de que ellos te necesitan

Incluso los gimnasios más concurridos tienen representantes de ventas que promocionan membresías, entregan cupones y llaman a clientes potenciales. Las membresías son el alma de cualquier gimnasio con éxito. Los propietarios y los accionistas se nutren de las cuotas mensuales, ya sea si cuestan US$ 10 o US$ 200 por mes. Mientras más miembros tenga un club, más ingreso mensual genera y mejores son las posibilidades de atraer a nuevos miembros a través de referencias y del aumento de las ventas por personal entrenado u otros servicios.

Trata de negociar el precio

Hay algunas áreas en las que deberías tener una cierta cantidad de margen para negociar. La cuota mensual es una de ellas. Como son más grandes, los gimnasios de gama alta tienden a ceñirse a las tarifas mensuales anunciadas, pero puedes ser capaz de encontrar a un representante de ventas que esté ansioso por vender y que te ofrecerá una tarifa especial con tal de que te inscribas en el acto. Debes ir armado con la información de las tasas de los competidores, o pedir otro tipo de cuota que se encuentre en la lista de precios del gimnasio. Por ejemplo, si la tasa mensual es de US$ 49,95, pero el gimnasio también ofrece una tarifa de US$ 29,95 para estudiantes y tercera edad, entonces pregunta para saber si te pueden aplicar la tarifa de estudiante. En el peor de los casos, el representante te dirá que no.

No asumas que la duración del contrato está "esculpida en piedra"

Otro posible punto de negociación es la duración de tu contrato de membresía. Muchos clubes quieren que firmes por un año, o tal vez por dos. Pero los gimnasios más pequeños tienden a ser un poco más flexibles, y en los gimnasios más grandes a veces puedes negociar si estudias las condiciones del contrato. Algunos grandes gimnasios tienen políticas que permiten cancelar en cualquier momento si vives a 25 millas de distancia o más. Si entiendes cuál es la información que el gimnasio necesita para dejarte pagar, puede ser más fácil que negocies una "salida" por adelantado.

Pregunta por comisiones anticipadamente

Muchos gimnasios cobran comisiones de inscripción y de "procesamiento", pero nueve de cada 10 veces, son capaces de renunciar a ellas. Si verdaderamente le puedes decir al vendedor, "me uniré hoy si el gimnasio renuncia a la comisión de inscripción", es posible que puedas llegar a un acuerdo. Dicho esto, los representantes de ventas en algunos gimnasios más grandes no están autorizados a renunciar a las comisiones de inscripción, de modo que debes pedir hablar con un gerente de ventas, o --si estás dispuesto a irte-- sugerirle al representante que te llame más tarde si el administrador se compromete a renunciar a la comisión.

No te unas a un gimnasio a principios de mes

Está bien que te des una vuelta para cotizar e investigues las opciones de una membresía en cualquier momento. Sin embargo, por lo general, el mejor momento para adquirir una membresía en un gimnasio es el último día de cualquier mes. La mayoría de los gimnasios más importantes ejecutan sus presupuestos en forma mensual, y es el momento en que los representantes de ventas están tratando de acercarse a sus metas --con el fin de ganar bonos-- y, por lo tanto, ellos están generalmente más dispuestos a hacer un trato. En todos los gimnasios en los que he trabajado, los representantes inscribieron al 20 por ciento de sus miembros en los tres últimos días del mes.

Debes estar preparado para inscribirte cuando visites el gimnasio

Si el gimnasio se adapta a tus necesidades, entones estarás en la posición de negociación más poderosa si puedes inscribirte en ese mismo momento. Así puedes ser capaz de obtener una tasa mensual más baja si estás dispuesto a pagar, por ejemplo, seis meses o un valor de las cuotas de un año al instante. Particularmente en los gimnasios más pequeños, muchos propietarios están dispuestos a hacer un trato con el fin de obtener dinero en efectivo por adelantado.

No ignores la importancia de "seguir el juego"

Si vas a negociar, primero deja que el representante de ventas te muestre todo su discurso. Sigue el recorrido por las instalaciones, dale al representante toda tu información y, sobre todo, trata de ser amable. Si irrumpes en el gimnasio y exiges de inmediato la tasa más baja y sin cargos, van a echarte y probablemente se reirán a tus espaldas cuando te vayas. Es difícil conseguir un buen trato si al vendedor no le caes bien.

Dilata si es necesario

Si te gusta el gimnasio, pero no puedes llegar a un acuerdo inmediato, solicita una suscripción de prueba, lo que te permitirá utilizar el gimnasio y estar en contacto con el representante de ventas. Quién sabe: a medida que tu período de prueba continúa, tal vez sudarán un poco y te harán una oferta mejor.

Lo que me lleva a mi último consejo ...

No ingreses a un gimnasio sólo porque lograste un buen trato

Únete a uno que sepas que vas a asistir, que tiene todo el equipo que deseas y que te proporciona un ambiente cómodo. Es posible que tengas que pagar un poco más de una prima por todas estas cualidades, pero si eso significa que vas a usar más la membresía, entonces el dinero extra valdrá la pena. Cuando sientes que un gimnasio te ayudará a alcanzar tus metas de acondicionamiento físico, entonces has encontrado el club perfecto para ti.

Foto: iStockPhoto.com

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Escrito por timothy edmunds
Traducido por javier enrique rojahelis busto