¿Qué es mejor, la sal con yodo o sin yodo?

Antes de la década de 1920, la deficiencia de yodo era relativamente común en E.U.A. y muchos estadounidenses padecían de problemas en la glándula tiroides como, por ejemplo, de bocio. La sal yodada ayudó a reducir significativamente los casos de bocio y se ha vendido desde entonces. Sin embargo, actualmente existen muchas más comidas ricas en yodo, por lo que la sal yodada ya no tiene la importancia que tuvo alguna vez. Además, consumir demasiado yodo puede ocasionar problemas para la salud.

Importancia del yodo

El yodo es un mineral que tu cuerpo necesita en muy pequeñas cantidades, especialmente en comparación con los requisitos de otros minerales esenciales como el calcio o el magnesio. Lo necesitas principalmente para crear hormonas tiroideas, llamadas tiroxina y triyodotironina. Éstas hormonas son importantes para el metabolismo, el control del peso y la producción de energía. La deficiencia de yodo genera una reducción en la producción de la hormona, lo que ocasiona la inflamación de la glándula tiroidea -llamada bocio- y que conduce a una condición denominada hipotiroidismo. Los síntomas de dicha condición incluyen un metabolismo perezoso, letargia, piel seca y aumento de peso.

Breve historia

La preservación y distribución de la comida era muy diferente en las décadas pasadas en comparación con la actualidad. En la década de 1920, éstas eran inadecuadas para suministrar los insumos para todo un año de alimentos ricos en yodo como pescado y mariscos a los estadounidenses de tierra adentro. Por ende, el bocio y el hipotiroidismo eran más comunes en aquellos años en las personas que vivían en la zona central de Estados Unidos. En respuesta a la crisis sanitaria, los gobiernos de los Estados -comenzando por Michigan en 1924- les sugirieron a los fabricantes que agregaran compuestos yodados a la sal de mesa. Actualmente el yoduro de potasio es el compuesto que más comúnmente se agrega a la sal de mesa, aunque también se utilizan el yodato de potasio, el yodato de sodio y el yoduro de sodio.

Requisitos

La cantidad diaria recomendada de yodo es de 150 mg para los adultos. Las mujeres embarazadas y las que están dando de mamar necesitan 220 y 290 microgramos de yodo, respectivamente, pues es importante para el desarrollo del cerebro del feto y del lactante. Una cucharadita de sal de mesa tiene unos 200 microgramos de yodo, lo que equivale a aproximadamente 48 microgramos de yodo por gramo de sal. Sin embargo, la sal yodada pierde lentamente su contenido de yodo al exponerla al aire, motivo por el cual los saleros siempre están tapados. La cantidad ingerida diariamente de yodo de hasta 1.100 microgramos para los adultos se considera segura. Un nivel más alto de consumo de yodo podría disparar demasiada producción de la hormona tiroidea y finalmente terminar en una condición denominada hipertiroidismo.

Recomendaciones

Puesto que ahora se fabrica, se preserva y se envía a todo el mundo una gran variedad de alimentos, es mucho más sencillo que el estadounidense promedio obtenga suficiente yodo en su dieta. La alga marina, la langosta, el langostino y el pescado de agua salada son excelentes fuentes de yodo, así que si comes esos alimentos puede que no sea necesario que la sal yodada. Por otra parte, si eres vegetariano y no te gustan las algas marinas ni otras algas, entonces la mejor opción puede ser la sal yodada con el objeto de evitar síntomas de deficiencia. La sal marina natural contiene algo de yodo, pero mucho menos que la sal yodada de mesa.

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Escrito por sirah dubois | Traducido por irene cudich