El mejor régimen del cuidado para piel sensible

Algunos indicadores de la piel sensible son los brotes de acné frecuentes, la resequedad o piel seca y el enrojecimiento prolongado, los que pueden ser causados por usar el tipo incorrecto de productos o por frotar constantemente tu piel. Si sufres de piel sensible, incluso el más pequeño irritante o cambio en tu rutina puede producir grandes cambios. Unos ajustes sencillos en tu régimen del cuidado de la piel pueden funcionar para aliviar a la piel sensible y mantener al enrojecimiento controlado.

Usa productos hipoalergénicos

Antes de probar un nuevo producto, asegúrate de revisar la etiqueta para asegurarte de que está libre de ingredientes que puedan irritar a tu piel sensible. Busca productos que digan "hipoalergénico" y "libre de fragancias. Cuando compres un nuevo producto, asegúrate de probarlo en un área pequeña de piel antes de aplicarlo en toda tu cara para ver cómo reacciona tu piel. Al aplicar tu producto, evita usar toallas o cepillos ásperos. En su lugar, usa tus dedos para masajear los productos en tu piel.

Protege a tu piel del sol

Usa productos con un FPS de por lo menos 15 cada vez que salgas. La piel sensible es particularmente susceptible al sol, por lo que sus efectos dañinos pueden ser aún más graves. No limites tu aplicación diaria de FPS al verano. Aplícalo todos los días durante todo el año para maximizar tu protección.

Lava tu cara dos veces al día

Lava tu cara dos veces al día, en la mañana y en la noche, para eliminar la suciedad y las bacterias que puedan haberse acumulado en la superficie. Si tu piel sensible tiene tendencia a desarrollar brotes de acné, elige un limpiador que contenga ácido salicílico, el que ayuda a destapar los poros y actúa como un antiinflamatorio. Evita lavar tu cara más de dos veces al día, ya que la piel sensible puede secarse rápidamente. Evita los productos que contengan peróxido de benzoilo, que puede secar aún más la piel sensible.

Hidrátate diariamente

Aplica una loción hidratante libre de fragancias en tu piel por lo menos una vez al día para evitar que tu piel se seque y se pele. Esto ayudará a sellar la humedad. Cuando la piel sensible se vuelve seca, las células muertas de la piel pueden cerrar los poros y producir brotes de acné.

Considera tu nutrición

Cuidar bien a tu piel sensible no se trata sólo de cómo la tratas en el exterior. Tu dieta y consumo de agua también ayudan a mantener a tu piel bajo control. Tomar varios vasos de agua al día ayuda a drenar las toxinas en tu cuerpo y a mantener la hidratación. Comer alimentos como pescado, nueces, semillas y verduras también puede ayudarte a nutrir e hidratar tu piel.

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Escrito por leigh shan | Traducido por ana maría guevara