La mejor posición para acostar al bebé

Debido a que un recién nacido o bebé pequeño no posee todavía el control de todos sus músculos, el pequeño pasa mucho tiempo acostado, tanto cuando duerme como cuando juega. A pesar de que puede parecer una cuestión menor, la posición en que se coloque al niño puede ser, en realidad, muy importante para su salud y seguridad, así como también para su desarrollo a medida que crece.

Descansar sobre la espalda


Dormir de espaldas mantiene las vías respiratorias desbloqueadas.

La Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics) y el Centro de Recursos Nacional SUID/SIDS (National SUID/SIDS Resource Center) recomienda colocar siempre al bebé sobre su espalda cuando duerme, con el fin de reducir el síndrome de muerte súbita infantil. Que los bebés duerman sobre su espalda ayuda a mantener sus vías respiratorias desbloqueadas y previene que aumente su temperatura. Aún cuando te parezca que el bebé está más cómodo al dormir sobre su estómago, la manera más segura de dormir tanto a la hora de la siesta como por las noches, es sobre su espalda. El bebé se adaptará a esta posición si eres constante en cuanto a colocarlo siempre de esta manera cada vez que lo acuestas.

La hora de la pancita


Los bebés pueden jugar sobre su pancita varias veces al día.

Si bien el bebé debería dormir siempre de espaldas, de acuerdo con la AAP, es conveniente que los recién nacidos pasen varios períodos cortos de tres a cinco minutos sobre sus pancitas para jugar, en forma cotidiana. A medida que tu bebé crece y se fortalece, puedes alargar la cantidad de tiempo que pase jugando sobre su pancita. Al principio, al bebé puede no gustarle esta posición ya que le resultará difícil levantar la cabeza, y no podrá ver lo que ocurre a su alrededor. Coloca un libro o un juguete donde lo pueda ver para mantenerlo entretenido, o siéntate en el piso para jugar con él. La hora de la pancita ayuda a tu bebé a fortalecer los músculos que más tarde necesitará para moverse y gatear.

Alterna los lados


Alterna los lados para aliviar la presión sobre su cabeza.

Tal vez te preocupe que tu bebé desarrolle una zona plana en la cabeza por pasar demasiado tiempo de espaldas; sin embargo, existen maneras mediante las cuales puedes reducir ese riesgo. La AAP recomienda que, al colocar al bebé en la cuna, alternes el lado en el cual colocas sus pies. Con frecuencia, los bebés duermen con sus cabezas inclinadas hacia un lado, quizás en la dirección en que se encuentra un objeto interesante para admirar. Si varías su posición en la cuna, esto aliviará la presión sobre una zona en particular de su cabeza. Cuando le des el biberón al bebé, alterna el lado en el que lo alimentas, algo que los bebés alimentados a pecho hacen con naturalidad.

Preocupaciones sobre la seguridad


Mantén la cuna libre de elementos potencialmente peligrosos.

Además de colocar a tu bebé en una posición segura, verifica que se encuentre en un ambiente libre de peligros. Debería acostarse sobre una superficie firme cubierta con una sábana ajustable, no sobre superficies blandas tales como un colchón o almohada, si no te encuentras cerca. Si bien la AAP recomienda tener a tu bebé cerca de ti en un moisés o cuna mientras duermes, no es seguro para el pequeño hacerlo dormir en tu cama. No coloques ningún tipo de ropa de cama suelta, por ejemplo frazadas, almohadas, animales de peluche o protectores de cuna, en la cuna del bebé. Asegurarte de que la cuna del bebé permanezca libre de estos elementos potencialmente peligrosos puede reducir en gran medida el riesgo de SIDS.

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Escrito por stacey chaloux | Traducido por sofia elvira rienti