¿Es mejor poner hielo o calor sobre una lesión en un tendón de la corva?

Los atletas usualmente sufren lesiones en el tendón de la corva. Cuando te lesionas o sufres un esguince en un tendón de la corva, has dañado o estirado demasiado el tejido muscular. Esto ocurre con mayor frecuencia cuando tus tendones de la corva se contraen simultáneamente al estirarse, como por ejemplo cuando corres a toda velocidad. Tratar la herida inmediatamente, de la manera adecuada, puede ayudar a facilitar la curación. Junto al reposo, la colocación de compresas y la elevación, es recomendable aplicar hielo sobre el área herida.

Los velocistas suelen sufrir esguinces en sus tendones de la corva

Hielo es lo que debes aplicar sobre tus tendones de la corva lesionados luego de un esguince. El tratamiento de frío ayuda a detener sangrados internos en el tejido dañado y reduce la inflamación y la hinchazón. Cuando aplicas hielo sobre tus tendones dañados, el frío hace que tus vasos sanguíneos se contraigan, lo que limita el flujo de sangre. Esto, a su vez, facilita tu proceso de curación. La universidad de salud Columbia University Health también indica que bajar la temperatura del área lesionada puede ayudar control el daño en los tejidos. Además de colocar hielo sobre tus tendones de la corva regularmente, hacer reposo, colocar compresas y elevar la herida también ayudan al proceso de sanación.

Aplicar hielo de la manera adecuada

Incorpora el tratamiento de hielo entre 48 y 72 horas luego de haber lesionado tus tendones. El Servicio Nacional de Salud de Inglaterra recomienda envolver el hielo en una toalla húmeda y aplicarlo sobre el área lesionada por entre 15 y 20 minutos cada dos o tres horas a lo largo del día. No dejes el hielo sobre tu cuerpo por más de 20 minutos o mientras duermes ya que el hielo puede quemar tu piel.

El problema del calor

El motivo por el cual no debes aplicar calor luego de lesionar tus tendones de la corva es que hacerlo incrementará significativamente el flujo de sangre al área, lo que a su vez aumentará la hinchazón y afectara negativamente y de manera inmediata el proceso de sanación. Aunque el calor ayuda a aflojar los músculos que están inflamados o contraídos, la asociación de médicos Association of Ringside Physicians indica que no debería usarse para lesiones agudas como esgunices musculares. Una vez que te hayas recuperado por completo, puedes incorporar calor a tu régimen si estás intentando disminuir la dureza de tus tendones.

Prevención de esguinces futuros

Cuando sufres un esguince en tus tendones de la corva, el músculo quedará más susceptible a tener futuros problemas. Para reducir el riesgo de volver a lesionar el músculo, la Academia Estadounidense de Cirujanos Ortopédicos recomienda incorporar un programa de fortalecimiento orientado a tus músculos debilitados, elongándolos diariamente, realizando precalentamientos adecuados antes de hacer cualquier actividad física y usando un calzado adecuado para el deporte o la actividad física de la que estés participando. El precalentamiento que realizas antes de hacer ejercicio debería ser dinámico, lo que quiere decir que de debería involucrar ejercicios cardiovasculares de baja intensidad así como también estiramientos que lleven a tus piernas a un rango de movimiento, por ejemplo, patadas de pierna recta, balanceos y trotes levantando las rodillas o con talones a glúteo.

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Escrito por kim nunley | Traducido por azul benito