La mejor forma de correr para velocidad

La mejor forma para correr rápidamente varía de persona a persona. En cierta medida, es bueno confiar en tu propio estilo para correr. Sin embargo, hay ciertas técnicas que los expertos concuerdan pueden mejorar el rendimiento para correr de cualquier persona. Estas técnicas incluyen una buena postura, alineación y ritmo de la parte superior del cuerpo, curva de la rodilla y longitud del paso y una respiración diafragmática consciente.

Buena postura para máxima eficiencia

La clave para correr con velocidad está tener una buena postura. Una buena postura maximiza tu eficacia. Utiliza el abdomen, levanta los hombros y mantenlos alineados con la cadera, y con la cabeza al frente para mantener una postura recta. Al lograr una buena postura, tu respiración es más profunda y ayudas a oxigenar tus músculos para correr más rápido.

Ritmo y alineación de la parte superior del cuerpo

Sincroniza el balanceo de tus brazos con las piernas. Los brazos y piernas deben llevar un movimiento similar, pero esto varía mucho de persona a persona. Para un paso leve a moderado, mantén los brazos doblados a 90 grados. Cuando estés corriendo rápido, extiende los brazos a mas de 90 grados al balancearlos hacia atrás, y en el balanceo hacia adelante, dóblalos a 30 grados. Al utilizar efectivamente los brazos, te impulsarán hacia adelante. Las manos, las muñecas y los dedos deben estar relajados pero no sueltos.

Doblez de rodilla y longitud de zancada

Para mantener una longitud de zancada saludable, dobla las rodillas a 90 grados y al trotar rápido, levanta las rodillas más alto de lo que acostumbras para un paso leve a moderado. No te adelantes; tus pies deben aterrizar directamente bajo tu cuerpo, no delante de ti para evitar lastimarte las rodillas y los tendones del muslo. Cuando corras rápido, aumenta el número de zancadas por minuto. Esto reducirá el número de veces que el pie toca el suelo apoyando el peso de tu cuerpo, haciéndote más ligero y más eficiente.

Respiración consciente y diafragmática

La clave para correr rápido es una respiración diafragmática ó respiración abdominal. Con cada inhalación, siente como se llenan de aire tu pecho y el abdomen y con cada exhalación, contrae el abdomen y expulsa el aire hacia fuera para hacer espacio para la siguiente respiración profunda. Respirar profundamente oxigena los músculos para que puedan trabajar más duro y más rápido. Experimenta llevar un ritmo consiente de tus respiraciones. Prueba con un conteo de dos en dos, dos pasos en la inhalación y dos pasos en la exhalación--o una cuenta de dos a uno--dos pasos en la inhalación y un paso en la exhalación. Al llevar una respiración rítmica, te permitirá controlar la respiración y hacerlo más profunda y relajadamente.

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Escrito por jessica owens | Traducido por mariana groning