¿Es mejor ejercitar por la mañana o antes de irse a dormir?

Algunas personas padecen su entrenamiento a las 5 a.m. para obtener su bombeo de sangre para el día. Otros prefieren ajustar su sesión de sudor después de un día de trabajo estresante. Pero ¿hay una diferencia entre los entrenamientos por la mañana y por la noche para un rendimiento óptimo? En definitiva, el tiempo óptimo de entrenamiento se basa en tus objetivos, el tipo de actividad física, tu ritmo circadiano y el cumplimiento de los ejercicios.

Ritmos circadianos

Los intervalos humanos de vigilia y sueño siguen un ciclo bioquímico de 24 horas llamado ritmo circadiano. Tu ritmo circadiano controla la temperatura corporal, la presión arterial y las hormonas. Todos estos parámetros influyen en la preparación de tu cuerpo para la actividad física. Tus genes y los factores ambientales también influyen en tu ritmo circadiano, lo que hace que sea diferente al de todos los demás. De acuerdo con tu propio ritmo circadiano puedes determinar el momento óptimo para ejercitar. Trata de hacerlo por la mañana durante un par de semanas, luego prueba por la noche. Elige el tiempo en el que puedas estar más comprometido y que te haga sentir mejor después.

Ejercicio por la mañana

Un estudio realizado en la Appalachian State University trazó los patrones de sueño y presión arterial de un grupo de participantes entre 40 a 60 años, que ejercitaba moderadamente tres veces a la semana durante 30 minutos. Los voluntarios realizaron entrenamientos por la mañana, al mediodía y por la tarde. Los investigadores encontraron que aquellos que hacían ejercicio por la mañana experimentaban una disminución de la presión arterial y dormían más tiempo, lo que indica que el ejercicio temprano en la mañana tiene un efecto sobre la presión arterial y los ciclos de sueño.

Ejercicio por la tarde

El aumento del rendimiento es una ventaja importante asociada con el ejercicio por la tarde, según un estudio de 2009 publicado en el "Journal of the International Society for Chronobiology". Un grupo de ciclistas entrenaron por la mañana o por la noche, y los investigadores descubrieron que los ciclistas nocturnos tuvieron resultados superiores. El estudio sugiere que las actividades complejas, como correr, nadar o andar en bicicleta se realizan mejor en la tarde o noche.

Sólo ejercicio

Lo mejor es no preocuparse por la hora del día para hacer ejercicio, sino sólo hacerlo. El Dr. Russel Pate, profesor de ciencias del ejercicio en la University of South Carolina, sostiene que la hora del día no es tan importante como tu consistencia y el tiempo que dedicas a hacer ejercicio. La American Heart Association recomienda realizar al menos 150 minutos por semana de ejercicio de intensidad moderada, como caminar o trotar ligero. Practica tu ejercicio cuando funcione para ti.

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Escrito por gavin van de walle | Traducido por mar bradshaw