¿Qué es mejor: caminar o usar una máquina elíptica?

Caminar y hacer ejercicio en una máquina elíptica ofrece beneficios cardiovasculares, fortalecimiento de tu corazón y pulmones, disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y además quema calorías para ayudar a mantener una estructura corporal saludable. La mejor máquina depende de tu situación personal y tus metas de aptitud física.

Para bajar de peso

Si tu objetivo número uno es reducir el porcentaje de grasa corporal, la máquina elíptica es probablemente más efectiva que caminar. Para perder grasa, tendrías que aumentar significativamente el número de calorías quemadas diariamente y el ciclismo en la máquina elíptica tiene mejor potencial para hacerlo. De acuerdo con su estado de salud, una persona que pesa 175 libras quema alrededor de 221 calorías durante una caminata de 60 minutos a pie a una velocidad de 2 mph. Si aumentas el ritmo, quemarías alrededor de 346 calorías a 3 mph y alrededor de 410 calorías a 4 mph durante ese mismo tiempo de una hora. Sin embargo, una persona de 175 libras puede quemar alrededor de 902 calorías durante un entrenamiento de 60 minutos en una máquina elíptica.

Mantenerte

La consistencia del entrenamiento es esencial para lograr alcanzar el potencial de los beneficios a la salud como consecuencia del ejercicio cardiovascular. Caminar gana esta competencia, ya que se puede hacer en prácticamente cualquier lugar y con equipo mínimo. Hacer ejercicio en la elíptica requiere el acceso a un gimnasio o la compra de una costosa máquina de ejercicio para el hogar. Cuando caminas para entrenar, tus zapatos y la naturaleza harán el trabajo. Debido a que puedes caminar al despertar o antes de la cena, podrías ser más consistente en la práctica del ejercicio si eliges caminar. Además, caminar te permite estar al aire libre y disfrutar del aire fresco, en lugar de estar confinado en un espacio cerrado, como en el ejercicio en máquina elíptica.

Gentil con tus articulaciones

Caminar y utilizar una máquina elíptica son ejercicios de bajo impacto. Si te preocupa el estrés que el ejercicio puede provocar en tus tobillos, rodillas, caderas y espalda, cualquiera de estas dos actividades es una excelente elección. Sin embargo, cuando haces ejercicio en una máquina elíptica, tus pies nunca salen de los pedales y no hay ningún impacto en tus articulaciones. Tus pies golpean el suelo al caminar, aunque el impacto es mínimo; quienes ya padecen de dolor en las articulaciones podrían preferir una elíptica.

Piensa en tus huesos

Mientras la máquina elíptica proporciona un entrenamiento de menor impacto, caminar puede beneficiar por el impacto adicional que proporciona. Con la edad, la densidad ósea disminuye de forma natural, en especial en las mujeres postmenopáusicas. Como resultado, aumenta el riesgo de fracturas. Puedes desarrollar mayor densidad ósea con un ejercicio que tense los huesos, como caminar. Al apoyar el pie en cada paso, tus huesos absorben el impacto y se adaptan a ellos aumentando la densidad ósea y la fuerza. El Dr. Daniel W. Barry de la University of Colorado añade que caminar a paso ligero es una de las mejores actividades para desarrollar la densidad ósea.

Alternativas de intensidad

Tú mismo puedes ajustar eficazmente la intensidad del ejercicio y añadir variedad tanto al caminar como al entrenar en máquina elíptica. Si caminas en una caminadora, puedes controlar la inclinación y la velocidad de la banda para cumplir tus objetivos de entrenamiento. Al caminar por la calle, puedes aumentar tu ritmo y caminar en zonas con mayor pendiente. La máquina elíptica te permite ajustar la resistencia de los pedales y puedes pedalear de forma manual más rápido para aumentar la intensidad del entrenamiento. Además, puedes mover las piernas hacia atrás para trabajarlas de otra manera. Muchas máquinas elípticas también disponen de asas móviles, para incorporar un elemento que ejercite la porción superior del cuerpo.

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Escrito por kim nunley | Traducido por sergio mendoza