¿Es mejor caminar al aire libre o usar una caminadora?

Debido a que el tiempo a menudo es un factor, muchas personas se preguntan qué actividad cardiovascular les dará el mejor resultado por sus esfuerzos. Caminar al aire libre está a la disposición de la mayoría de las personas, aunque el clima y el lugar pueden ser factores limitantes en algunas situaciones. Utilizar una caminadora requiere que la tengas en casa o acudas a un gimnasio. Aunque ambas opciones ofrecen los beneficios de la caminata, hay ventajas y desventajas para cada una.

Función

Caminar es una actividad accesible: la mayoría de las personas lo puede hacer. Todo lo que necesitas es un par de zapatos cómodos, por esto, caminar es una opción atractiva para hacer ejercicio para muchas personas. Caminar también es una actividad de bajo impacto para las articulaciones de tus piernas y cadera. Aquellos que son nuevos haciendo ejercicio a menudo se sienten atraídos a la caminata porque no requiere de habilidades adicionales o equipo especial y quienes se recuperan de una lesión también pueden cosechar los beneficios del ejercicio con menos riesgo de volverse a lesionar.

Beneficios de caminar al aire libre

Caminar al aire libre es un ejercicio simple. La mayoría de las personas tiene acceso a las aceras y calles de su localidad, haciendo que caminar al aire libre sea conveniente y económico. Una caminata vigorosa de 30 minutos en una excelente manera de mejorar la condición cardiovascular. La variedad del terreno en combinación con la propiocepción (la respuesta neuromuscular a los estímulos exteriores) también mantiene al cerebro ocupado en el ejercicio. Debido a que la superficie sobre la cual se camina, ya sea concreto, césped o tierra, se encuentra ligeramente modificada en cada paso, la persona debe asimilar estos cambios para mantener un paso cómodo.

Beneficios de usar una caminadora

Una caminadora ofrece una variedad de opciones para simular una caminata al aire libre cuando esto último no es posible. Las caminadoras te permiten personalizar tus ejercicios: puedes caminar pendientes en una caminadora aun si vives en un área relativamente plana. Tener acceso a una caminadora, ya sea en casa o un gimnasio, te permite caminar cuando un clima extremo te prohíbe hacerlo afuera; además de que la superficie de una caminadora es más suave que la acera de concreto o asfalto, aminorando el impacto en tus articulaciones.

Comparación

La superficie de una caminadora es uniforme, haciéndola una buena elección para las personas lesionadas o aquellas que comienzan a hacer ejercicio. Por otro lado, una caminadora no involucra a los receptores sensoriales del cerebro completamente como cuando se camina al aire libre; además debes superar la resistencia del aire cuando caminas afuera. Una caminadora de alta calidad tiene un precio alto y la membresía de un gimnasio puede no estar al alcance de algunas personas, mientras que caminar al aire libre no cuesta nada y lo único que se requiere es que encuentres un lugar seguro para caminar. Para la mayoría de las personas, sin embargo, el factor más importante cuando se elige un ejercicio es la constancia; para cosechar los beneficios de un ejercicio, ya sea caminando al aire libre o en caminadora, la clave es hacerlo vigorosa y constantemente.

Consideraciones

El tipo de ejercicio caminando que elijas debe basarse en tus propias metas de acondicionamiento físico. Si comienzas a hacer ejercicio caminando como una forma de entrenamiento para un evento al aire libre, como el excursionismo, debes intentar simular las condiciones de tal evento tanto como te sea posible. De la misma manera, caminar al aire libre es mejor para aquellos que no tienen acceso a una caminadora o disfrutan de los cambios del clima y el terreno natural, mientras que el uso de una caminadora permite personalizar y trazar el progreso en el entrenamiento.

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Escrito por eileen breeze | Traducido por maria del rocio canales