¿Qué es mejor, beber agua helada o tibia?

¿Helada o a temperatura ambiente? Cuando se trata de decidir entre agua helada y agua tibia para la hidratación, la buena noticia es que en la mayoría de los casos no hay una gran diferencia en su efecto sobre el cuerpo. Si bien hay algunas situaciones en las que la helada puede ser un poco más beneficiosa que la tibia, su principal prioridad debe ser simplemente beber suficiente agua cada día, cualquiera sea su temperatura.

Agua helada

Muchos prefieren el sabor y la sensación de agua helada o fría, y puede ser mejor para beber cuando se hace ejercicio. Cuando te ejercitas o estás involucrado en una actividad intensa, tu temperatura corporal aumenta, por lo que beber agua fría puede ayudarte a bajar la temperatura de nuevo a la normalidad. Esto puede ser importante cuando hace mucho calor o cuando hay sol fuerte, cuando se corre el riesgo de un golpe de calor por el ejercicio extenuante. Además, el agua fría se absorbe más rápidamente en el cuerpo que la tibia, ayudando a que te rehidrates con mayor rapidez, de acuerdo con la Universidad de Columbia.

Agua tibia

El agua tibia no es necesariamente peor que la fría, sin embargo, cuando se hace ejercicio, puede no ayudar a reemplazar los líquidos tan rápido y no tendrá el mismo efecto de enfriamiento. Sin embargo, no hace una diferencia significativa, si se prefiere agua tibia. Por otra parte, si tienes los dientes sensibles, el agua helada puede irritarlos, mientras que si está tibia no. Es más importante que bebas suficiente agua para reemplazar el líquido que se pierde a través de las actividades diarias y la física previniendo la deshidratación, que tomes agua a una temperatura específica.

Deshidratación

La deshidratación puede ocurrir en cualquier situación en la que se pierden más líquidos de los que ingieres, por ejemplo en una intensa fiebre, vómitos o simplemente no beber suficiente agua durante el día. La deshidratación puede causar sequedad en la boca, una sensación de sed, falta de elasticidad de la piel, presión arterial y frecuencia cardíaca elevada. Las complicaciones derivadas de la deshidratación pueden incluir inflamación cerebral, convulsiones, insuficiencia renal y, en casos extremos, pérdida de conocimiento y muerte.

Cantidades

Aunque la cantidad de agua necesaria puede variar de un individuo a otro, la recomendación general es de 8 o 9 tazas de agua al día. El Colegio Baylor de Medicina recomienda la guía de que estás bebiendo suficiente agua cuando tienes sed con poca frecuencia y eliminas orina clara o de color pálido con frecuencia. Para mantenerte hidratado, puedes beber un vaso de agua, fría o tibia, antes y entre cada una de tus comidas. Es posible que necesites más si tu piel es seca o te sientes cansado física o mentalmente.

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Escrito por joseph mcallister | Traducido por carlos alberto feruglio