¿Qué mecanismo estimula la respiración durante el ejercicio?

Tu ritmo de respiración durante el ejercicio refleja las exigencias de esfuerzo físico en tu cuerpo. Tu mayor actividad incrementará la necesidad de energía y oxígeno, lo cual puedes detectar por el cambio en el ritmo respiratorio. Ya que el oxígeno es necesario para todas las células, existen varios mecanismos que aseguran que todas las células tengan un abastecimiento adecuado. En lugar de que sólo una parte del cuerpo controle la respiración, varias zonas son capaces de iniciar cambios en la función del sistema respiratorio.

Control biológico

Son varios los mecanismos biológicos que controlan el ritmo respiratorio. El acto de la respiración es una respuesta involuntaria, controlada por el sistema nervioso central, el cual incluye al cerebro y a la médula espinal. El sistema nervioso también cuenta con una red de sensores en el cuerpo que le proporciona información respecto a tu estado actual. Por ejemplo, las arterias carótidas y la aorta pueden enviar señales al cerebro respecto a la concentración de dióxido de carbono y oxígeno, lo que a su vez altera el ritmo respiratorio, aumentándolo o reduciéndolo, dependiendo de la concentración.

Producción de energía

Los sensores del sistema muscular también proporcionan retroalimentación para estimular una respiración más intensa. Tus músculos necesitan energía para poder funcionar, y tu cuerpo puede producirla con o sin la presencia de oxígeno. Sin embargo, la producción de energía en presencia de oxígeno produce 36 o 38 moléculas de ATP, mientras que la producción sin oxígeno produce dos moléculas de ATP. El ATP, o trifosfato de adenosina, es el combustible de energía del cuerpo. Para aumentar la eficiencia del cuerpo, tus músculos enviarán una señal al cerebro para aumentar el ritmo de respiración.

Factores externos

Si estás haciendo ejercicio en condiciones de humedad o smog, tu cuerpo le indicará a tu sistema respiratorio que trabaje más. Las moléculas de humedad y las partículas de contaminación desplazan a las moléculas de oxígeno cuando inhalas, lo que causa menos absorción de oxígeno. La exigencia de oxígeno es mayor durante el ejercicio. Estos factores externos afectan la capacidad del cuerpo para distribuir oxígeno. Por lo tanto, lo compensará aumentando el ritmo y la profundidad de la respiración.

Factores internos

Si entras en contacto con alérgenos mientras te ejercitas, tu ritmo respiratorio puede cambiar debido a la constricción de las vías respiratorias. La respuesta alérgica libera histamina en el cuerpo, lo cual eleva el ritmo respiratorio. La restricción de flujo de aire probablemente cause que respires más rápido. Otro factor interno es el asma inducida por ejercicio. Si bien no se conoce el mecanismo exacto, los efectos son similares al asma causada por alergias. Podrías sibilar o toser excesivamente. Los efectos en tu sistema respiratorio causarán que respires más profundo. Se cree que algunos factores detonantes posibles son la contaminación del aire y las condiciones climatológicas.

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Escrito por chris dinesen rogers | Traducido por gerardo núñez noriega