Mascarilla facial de miel y huevos

Las mascarillas faciales comerciales pueden costar una pequeña fortuna y su lista de ingredientes a menudo luce como el apéndice de una mala novela de ciencia ficción, lo que no es tranquilizador si debes ponértelas en el rostro. Por otro lado, puedes ahorrar un poco de dinero y usar un producto ecológico si recurres a los elementos naturales que tienes en tu hogar. En la mascarilla de miel y huevos, la miel ayuda a la piel a atrapar y retener la humedad, mientras que las claras de huevo la afirman temporalmente y achican los poros.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Tazón
  • Huevos
  • Miel orgánica
  • Cuchara
  • Batidor
  • Jabón suave
  • Toalla limpia
  • Humectante facial

Instrucciones

  1. Separa la clara de un huevo grande de la yema y guarda esta última o deséchala. Trabaja en un tazón pequeño para ayudar a contener los ingredientes.

  2. Vierte dos cucharadas grandes de miel orgánica en el tazón que contiene la clara de huevo. Bate ambos ingredientes hasta que la mezcla adquiera una consistencia espesa y esponjosa.

  3. Lava tu rostro con un jabón suave, enjuágalo y sécalo bien. Aplica la mezcla de miel y huevos sobre tu rostro, enfocándote en zonas como las mejillas, la frente y la nariz.

  4. Deja la mascarilla hasta que se haya secado por completo. Una vez seca, quítala con agua tibia, Seca tu rostro con una toalla limpia y aplica tu humectante facial favorito para mejorar los efectos de la mascarilla.

Consejos y advertencias

  • La consultora de Wellness Amanda Russel recomienda una mascarilla de miel y huevos para mejorar los poros obstruidos, el enrojecimiento o la piel reseca o quemada por el sol.
  • Usa una batidora eléctrica para acelerar el proceso de mezclado si tienes apuro.
  • Evita ingerir la clara de huevo cuando tienes la mascarilla en tu piel. Para reducir el riesgo de contraer salmonela, sólo debes usar huevos que hayan sido almacenados a 40 grados Fahrenheit (4 grados centígrados) o a una temperatura inferior. Revisa los huevos en busca de grietas antes de usarlos. Si la cáscara está rajada, desecha el huevo y usa uno nuevo.

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Escrito por dan ketchum | Traducido por alejandra prego