Máscara facial de avena y miel para enrojecimientos

Puede ser que ames el vino, los alimentos picantes, el aire libre y una buena ducha caliente, pero es probable que no quieras que tu cara esté roja como consecuencia de ello. Sin embargo, la American Osteopathic College of Dermatology identifica cada una de estas indulgencias como factores desencadenantes de la rosácea. Otras causas de enrojecimiento pueden incluir eczema, acné, psoriasis o sensibilidad al viento, sol y alérgenos exteriores. Una máscara calmante puede aliviar el enrojecimiento, independientemente del origen.

Eliminar el enrojecimiento

Un pequeño cambio en la rutina del cuidado de la piel puede calmar el enrojecimiento, dice el Dr. Diane Berson de la American Academy of Dermatology. La hidratación consistente con elementos hidratantes prevendrán la degradación de los lípidos en la barrera contra la humedad natural de la piel. Esta ruptura puede ser resultado de medicamentos para el acné, limpiadores fuertes o productos a base de alcohol. Además del uso regular de una crema hidratante que contenga urea o glicerina, se puede aplicar una mascarilla facial que alivie el enrojecimiento y deje la piel fresca y calmada. Dos buenos ingredientes para una reducción de enrojecimiento y para la hidratación son la avena y la miel.

¿Por qué funciona?

La avena arrollada, conocidas como harina de avena coloidal, ha demostrado ser anti-inflamatoria y se utiliza en muchos reductores de enrojecimiento de venta libre. También opera como un limpiador, una crema hidratante y un exfoliante. De acuerdo con un artículo de 2007 por ES Kurtz y W. Wallo, publicado en el "Journal of Drugs in Dermatology", los lípidos de la harina de avena evitan que tus propios lípidos se oxiden. La miel le da a la máscara textura y un aroma agradable. Tiene beneficios terapéuticos, también: de acuerdo con la National Honey Board, la miel es un humectante natural que atrae la humedad del aire y la deposita sobre la piel. También tiene propiedades antimicrobianas y limpiadoras.

Hacer la máscara


La avena hidrata mediante la adición de lípidos a la piel.

Al hacer una máscara, se puede utilizar cualquier tipo de miel, siempre y cuando sea 100 por ciento miel pura y no una mezcla de miel y un subproducto. Sin embargo, ten cuidado con el tipo de avena; sólo utiliza avena de cocción larga, avena integral o grañones de avena. Haz la máscara moliendo la avena a un polvo muy fino con un molinillo de café o especias limpio. Haz aproximadamente 1/2 taza de la mezcla de avena y añade unas cucharaditas de miel. Revuelve hasta que se haya formado una pasta. Usa un poco de agua tibia o leche caliente para lograr la consistencia que más te convenga. Lávate la cara con agua tibia y sécala antes de aplicar la mezcla de la máscara con los dedos. Cubre todas las áreas de la cara que son propensas a las rojeces, pero mantén tus párpados secos. Para lograr eficacia adicional, cubre la máscara con una gasa que tenga agujeros para los ojos, la nariz y la boca.

Descansa y enjuaga

Relájate durante al menos 15 minutos, y luego satura un paño limpio con agua tibia y lava la máscara de la piel. Si tienes algo de la máscara sobrante, guárdalo en un contenedor de plástico o vidrio limpio y ponlo en el refrigerador hasta por una semana. Calienta a temperatura ambiente antes de su aplicación. Utiliza una vez por semana junto con una crema hidratante diaria para minimizar el enrojecimiento.

Más galerías de fotos



Escrito por amy stanbrough | Traducido por eva ortiz