Cómo tener más privilegios afectaría a los Adolescentes

Los efectos de los privilegios para adolescentes varían de una persona a otra. Mientras que los adolescentes responsables pueden desarrollar una mayor madurez e independencia a través de mayores privilegios, otros adolescentes pueden no cosechar esos beneficios. Por ejemplo, los adolescentes con habilidades de toma de decisiones subdesarrolladas pueden verse en peligro si se les dan demasiados privilegios o se les permite participar en actividades que son inapropiados, tales como fumar o beber.

Independencia

El U.S. Department of Education afirma que darle a los adolescentes privilegios apropiados, así como límites, pueden fomentar la independencia. El DOE explica, "los adolescentes se desarrollan mejor cuando se mantienen estrechamente vinculados a sus padres pero al mismo tiempo se les permite tener sus propios puntos de vista e incluso estar en desacuerdo con sus padres". Cuando los padres no dan a los adolescentes la oportunidad de tomar sus propias decisiones y ejercer sus habilidades de toma de decisiones, pueden tener dificultades para desarrollar confianza y la capacidad de actuar de manera adecuada en la edad adulta. Por lo tanto, ofrecer a los adolescentes mayores niveles de independencia gradualmente puede ser una valiosa preparación para la vida adulta.

Madurez

El nivel de madurez de un adolescente puede influir en cómo los mayores privilegios lo afectarán. Por ejemplo, un adolescente que tiene dificultades siguiendo reglas y activamente muestra desafíos a la autoridad paterna puede tener problemas con la toma de decisiones saludable si se les dan mayores privilegios. Sin embargo, un adolescente que ha mostrado una comprensión de las reglas y los límites y constantemente toma decisiones saludables podría ganar más privilegios y libertades.

Seguridad

El Children’s Trust explica que los padres deberían intentar un equilibrio la necesidad y el deseo de un adolescente por más privilegios con su seguridad. Tanto el DOE y el Children’s Trust alientan a los padres a establecer límites firmes e imponer consecuencias por tomar decisiones que debilitan el bienestar de un niño; faltar a la escuela, por ejemplo, o conducir imprudentemente. En otras palabras, incluso si los padres quieren darle a un adolescente más privilegios y libertades, deberían aún así mantener reglas básicas y establecer claramente las consecuencias de romperlas.

Aprender de las experiencias

Los mayores privilegios pueden ser una fuente valiosa de aprendizaje para adolescentes. En particular, cometer errores y experimentar el fracaso (por ejemplo, no aprobar una prueba de manejo) puede ayudar a los adolescentes a lidiar con la decepción y desarrollar habilidades de resolución de problemas que pueden llevarlos a la adultez. En pocas palabras, es útil para los padres dejar a sus hijos adolescentes fallar mientras exploran sus nuevos privilegios, siempre que dichas fallas no pongan en peligro a los adolescentes o a otros.

Derecho

Darle a los adolescentes demasiados privilegios (particularmente a aquellos que no se los han ganado) puede conducir a un sentido de derecho, explica el trabajador social James Lehman. Él argumenta que mantener las reglas y los límites es crucial para asegurar que los privilegios no conduzcan a un sentido poco saludable de expectativas. Además, Lehman alienta a los padres a examinar sus razones para darles privilegios a los adolescentes. Si bien inculcar responsabilidad y madurez son dos razones para aumentar los privilegios, intentar ganarse el amor y la aceptación de un adolescente con más libertad puede conducir a actitudes poco saludables.

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Escrito por anna green | Traducido por mariano abrach