Cómo marinar pollo congelado

Marina tu pollo lo llena de sabor mientras que los ácidos ayudan a ablandar la carne y mantenerla jugosa mientras se cocina. Dado que el pollo congelado debe ser descongelado antes de cocinarlo y la descongelación de forma segura lleva tiempo, añadir el marinado al pollo congelado mata dos pájaros de un tiro. A medida que la capa externa del pollo se descongela, el marinado penetrará en la carne. Si planeas marinar pollo congelado, tendrás que tomar precauciones para hacerlo de forma segura para minimizar el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos causadas por bacterias.

Nivel de dificultad:
Fácil

Necesitarás

  • Bolsas de plástico para congelar

Instrucciones

  1. Coloca los trozos de pollo congelados en una o más bolsas de congelación. Deja suficiente espacio en las bolsas para el pollo y el marinado, además de espacio para que el marinado llegue a todos los lados del pollo.

  2. Añade tu marinado premezclado a la bolsa de plástico o bolsas. Mezcla el marinado antes de añadirlo, porque es más difícil mezclar en la bolsa cuando las piezas de pollo están congeladas.

  3. Agita y masajea las bolsas para que el marinado llegue a todas las partes del pollo.

  4. Coloca las bolsas de pollo en el refrigerador. Organiza las bolsas para que el pollo esté cubierto en su mayor parte por el marinado.

  5. Deja el pollo marinar en el refrigerador hasta que esté descongelado.

  6. Utiliza el pollo dentro de 24 horas para mejor sabor y textura. Puedes almacenar con seguridad el pollo en el marinado durante un máximo de dos días.

Consejos y advertencias

  • Si no vas a utilizar el pollo de inmediato, puedes colocarlo en la bolsa de congelación, añadir el marinado y luego colocarlo de nuevo en el congelador. Cuando se va a utilizar el pollo, se saca y se deja descongelar en el refrigerador. Utilízalo en el plazo de 2 días.
  • Experimenta con diferentes marinados para crear diferentes combinaciones de sabores. Un buen marinado comienza con un poco de aceite y un ácido. Los ácidos pueden incluir jugos de cítricos o uno de los muchos tipos diferentes de vinagre. A eso, añade tus sabores favoritos, como ajo, hierbas, mostaza, puré de aguacate o simplemente sal y pimienta.
  • Puesto que el adobo ha tocado el pollo crudo, no se puede comer o utilizar en salsas, a menos que sea cocinado a 165 grados F.
  • Nunca dejes marinar en un recipiente de metal, ya que el adobo puede reaccionar con el metal y cambiar el sabor de tu pollo.

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Escrito por lillian downey | Traducido por gabriela nungaray